El partido de la Jornada 17 entre Cruz Azul y Pumas quedó marcad por una fuerte entrada de Adalberto Carrasquilla sobre Kevin Mier, provocándole una lesión que lo llevó al quirófano y a perderse varios meses de actividad.
La baja de Mier dio paso a que Andrés Gudiño pudiera tener su oportunidad de ser el portero titular en la Máquina, y en el Podcast El Re-Portero con Yosgart Gutiérrez, platicó cómo fue que vivió ese momento en que su compañero queda fuera.
¿Cómo vivió Gudiño ese momento en la banca?
Gudiño relató a Gutiérrez que en ese momento no se percató nadie de la banca que había sido una fuerte lesión, una fractura; hasta que el médico indicó que necesitaba cambio, fue que todos se dieron cuenta de la gravedad.
"Estuvo cabrón, porque si tú la ves en persona, si tú la viste en vivo, no se vio tan aparatosa como para hacer una fractura, porque fue algo cabrón. O sea, tú lo viste en vivo y fue como que, cabrón, pinche entrada fuerte y lo que quieras, pero una entrada, ¿no? Obviamente ya te lo ponen en cámara lenta y empiezas a ver cómo pegó, dónde pegó, el movimiento, o sea, todo eso, güey, pues, ay, cabrón, o sea, sí estuvo, estuvo, estuvo duro"."En la banca fue como que, eh profe, que la chingada, reclamas... No asimilaron la realidad; yo estaba en medio campo y me acuerdo que, eh, pues no, cabrón, tiene que ser roja, que la chingada, no sé qué, y de repente me dicen 'pues ponte a calentar, cabrón, ponte a calentar, porque ya dijo el doctor que cambio, y yo chingas, güey... fue fácil de digerirlo".
- ¿Has platicado con Mier? -
"La verdad es que he hablado con él por mensaje, le escribí obviamente después de lo que pasó, que cómo estaba, me decía que le dolía mucho, que obviamente que lo iban a operar y todo, y nada más, nada más que eso, palabras de aliento, de mi parte sabe que lo quiero, que lo respaldo también como portero, que cuando a él le toca jugar siempre va a tener mi respaldo, que tenga una buena recuperación".
El jugador que más ama al Cruz Azul
Yosgart Gutiérrez considera que Gudiño es el jugador que más siente los colores del Cruz Azul, por sus siete años en el club, siendo de los elementos de la plantilla actual que más han tenido arraigo en el equipo.
"Mira, yo no tenía el gusto de conocerte, pero lo que he escuchado y lo que veo del muchacho, primero que nada es un gran arquero... y estoy seguro, que adentro del vestidor es uno de los que más siente los colores de Cruz Azul", dijo Yosgart.
Ante esto, Gudiño coincidió en las palabras del exarquero, pues asegura que siempre trata de dar buen ejemplo, y más cuando Nacho Rivero le cedió la capitanía del equipo.
"Claro, coincido con lo que dices. Creo que el tener ya un tiempo acá es algo que te da cierta, digamos, jerarquía, cierto respeto entre los jugadores porque llevas mucho tiempo ya en la institución. Sí, trato todo el tiempo de aportar mi mejor versión dentro del campo y, como dices, en el vestidor también"."No es una mentira y no es un secreto que nuestro capitán en ese entonces se llama Ignacio Rivero. Nacho Rivero era el capitán del equipo. Eso es la realidad, güey. O sea, esa era la verdad, güey, el capitán era Nacho, yo no era el capitán, güey. Más allá de lo que yo podía aportar, que podría tener cierto liderazgo dentro del vestidor, ayudando a los compañeros o dando mi mejor versión o mi mejor cara, nuestro capitán era Nacho Rivero, no era yo, güey.
"Entonces, a mí él me decía, Gudi, volvemos a lo mismo, el tiempo en el club, me decía, 'Gudi, yo quiero que tú seas el capitán', el entrenador también aceptaba esa decisión. Entonces, cuando él me decía, 'yo quiero que tú seas el capitán, güey' y me dejaba el gafete allá y todo, yo le decía, gracias, güey, gracias. Y le daba un abrazo, y 'claro que lo acepto, cabrón'".
- ¿Te dolió la salida de Nacho? -
"Sí, claro. Claro que duele, güey. Claro que duele, así como le duele a los aficionados, nos duele a nosotros como compañeros también, güey. Lo considero un amigo... son cosas del futbol y que un día estás acá y el otro día estás allá".
