Más amargo no se puede iniciar un torneo. Pumas inició el Apertura 2026 con una derrota ante los Tuzos del Pachuca 3-0 en casa, frente a su gente, que esperaba al menos un triunfo para ir deshaciendo el recuerdo de la final perdida, pero los felinos les fallaron.
El debut de Esteban Solari como director técnico del conjunto felino se enfrentó con la realidad de unos Tuzos ordenados que aprovecharon las debilidades de los auriazules para meterles tres goles y aguantar el resultado.
Solari intentó darle un nuevo rostro a Pumas, se atrevió a darle la titularidad al juvenil Stanley García, además de que alineó a Sebastián Córdova y jugó con dos delanteros. Pero no funcionó.
Pachuca supo cuándo aprovechar la “fiesta” que era la defensa de Pumas para crear peligro con el gol de Elías Montiel a los 21 minutos luego de que el mediocampista llegó frente a la portería y con precisión disparó a la base del poste para el 1-0.
Imposible para Keylor Navas alcanzar el balón y eso que el arquero ya había salvado a los felinos en una llegada previa con disparo a quemarropa.
Minutos después, Pumas volvió a fallar en el campo tras perder la pelota y permitir que Oussama Idrissi tomara el balón por la izquierda donde la marca de Rodrigo López fue defectuosa y permitió un centro perfecto para Salomón Rondón que anotó el 2-0 de cabeza.
Una esperanza de gol llegó para Pumas cuando el árbitro Vicente Jassiel Reynoso marcó penal a favor de los felinos, pero el VAR lo llamó para revisar la jugada. Tardó varios minutos en decidir y finalmente retiró su decisión dejando a los felinos sin opción de gol.
Los cambios fueron inevitables y el juvenil Víctor Arteaga entró a la cancha demostrando garra, al igual que Alan Medina, quien regresó tras la lesión del torneo anterior que lo privó de jugar Liguilla.
Los Pumas tomaron el balón, se acercaron al área, pero simplemente no pudieron generar opción de gol para vencer al arquero Carlos Moreno. Por el contrario, Pachuca les anotó otro gol, que había sido anulado por fuera de lugar de Rondón, pero el VAR lo dio por bueno y sentenció 3-0.
El desorden imperó en el final del partido donde todo fue mucho correr, pero poco futbol y el nuevo proceso elegido por la directiva inició con un pésimo resultado.
