
Las autoridades suizas han confirmado que 40 personas murieron en la madrugada de hoy en el incendio de un bar, conocido por tener un público muy joven, en la estación de esquí de Crans Montana, en el corazón de los Alpes suizos.
La Policía del cantón de Valais precisó que 115 personas han resultado heridas y que gran parte de ellas se encuentran en estado crítico, mientras que algunos de los casos más graves de víctimas con quemaduras muy graves y extendidas serán trasladados a Alemania, Francia e Italia, que han ofrecido su apoyo al Gobierno suizo ante esta tragedia.
Entre los heridos de gravedad se encuentra Tahirys Dos Santos,
jugador del FC Metz, de la Ligue 1 francesa, información que fue confirmada por la propia institución con un comunicado que compartió en sus redes sociales.
"Con quemaduras graves, el joven de 19 años fue trasladado en helicóptero a Alemania, donde actualmente recibe tratamiento."Profundamente afectados por esta noticia, la directiva, los jugadores, el cuerpo técnico y el personal del club están conmocionados y expresan sus más sinceras condolencias a Tahirys en este difícil momento mientras lucha contra el dolor", se puede leer.
Trabajan en reconocimiento de fallecidos
La procuradora general del cantón de Valais, Beatrice Pilloud, sostuvo que "es difícil saber cuánto tiempo llevará la identificación" de las víctimas mortales, pero aseguró que se ha puesto en marcha un dispositivo muy importante de especialistas en medicina legal que están haciendo todo lo posible para acelerar este trabajo.
La procuradora indicó que la pista principal de la tragedia consiste en "un fuego generalizado que provocó una explosión, aunque la causa inicial del fuego todavía no se ha podido determinar de manera oficial.
La vidéo du départ du feu au bar #leconstellation #cransmontana #Suisse #Suiza #incendie pic.twitter.com/hYn0OdPn6j
— Niko???????? (@NicoDeSthall) January 1, 2026
Otro elemento que añade dolor en Suiza ante esta tragedia es la edad probable de las víctimas, las que podrían ser muy jóvenes.
Sobre las informaciones que a lo largo del día indicaban que se trataba de un centro nocturno con una clientela entre quince y veinte años, el comandante de la policía cantonal, Frederic Gisler, dijo que no se podía todavía hablar con ese nivel de precisión.
