- "Quiero que sepan que mi error ha sido no haber manejado de la mejor manera"
Al portero de Cruz Azul, Jesús Corona, ya no le quedó más remedio que admitir su responsabilidad por la agresión física que cometió contra Julio César Rivera la madrugada del pasado 7 de febrero en el estacionamiento en un bar en Guadalajara. Luego de que el viernes se dio a conocer un video en donde se observa al padre del futbolista tratando de convencer a la familia del agredido para inculpar a un primo de Jesús, de nombre Carlos Padilla, el arquero celeste admitió que tuvo un mal manejo de la situación desde el principio. Corona ofreció disculpas a los familiares de Rivera, a la afición de Cruz Azul, y a la institución cementera "El motivo de esta rueda de prensa es para hablar de las situaciones que ha venido aconteciendo en mi persona, simplemente quiero tomar responsabilidades y quiero que sepan que mi error ha sido no haber manejado de la mejor manera esta situación, pido una disculpa públicamente para la familia, para la afición de cruz azul, para toda la afición en general como para mis compañeros, Cuerpo Técnico, para este club tan prestigiado que es Cruz Azul y desde luego para la Selección Nacional. "Quiero que sepan que estas acciones simple y sencillamente fueron por proteger a mi familia y quiero también que sepan que voy a tomar responsabilidad de esto, voy a arreglarlo personalmente, y me pongo a sus ordenes única y exclusivamente en lo deportivo simplemente quería dar la cara como mexicano y como hombre que soy, espero me comprendan y que sepan que uno por la familia da la cara", manifestó Corona esta tarde en el Estadio azul después del entrenamiento del equipo en este inmueble.
De esta manera Corona terminó con una serie de mentiras que lo llevaron hasta este punto, que en el transcurso le costó la titularidad con La Máquina y las convocatorias con la Selección Mexicana.Y es que desde el primer día el futbolista celeste trató de zafarse del problema diciendo que lo habían confundido con su primo Carlos. De hecho el propio familiar de Jesús apareció en una conferencia de prensa el 26 de febrero para admitir su culpabilidad en el asunto para deslindar a Corona, quien parecía que así se había librado del hecho, pero este viernes ya no tuvo escapatoria y debió reconocer lo que en un inicio era verdad. Hoy fue un día largo para Jesús quien viajó con el equipo desde Panamá hacia la Ciudad de México luego del encuentro que sostuvo la escuadra celeste ante el Árabe Unido en la Liga de Campeones de CONCACAF, y se encontró con la divulgación del video de su padre intentando llegar a un acuerdo con la familia de Julio César Rivera. Incluso el portero afirmó que no tenía conocimiento de esa grabación cuando llegó al Estadio Azul para iniciar el entrenamiento con sus compañeros, y al finalizar la práctica se encerró por espacio de dos horas con el Director Deportivo de Cruz Azul, Alberto Quintano, y fue ahí donde se determinó que saliera a hablar con los reporteros. Se pensaba que habría una conferencia de prensa como tal, pero Corona solicitó que no hubiera preguntas puesto que sólo iba a exponer un breve discurso que planeó junto con Quintano en el tiempo que estuvieron adentro del vestidor. El Cuerpo Técnico y el resto del plantel cementero se marcharon en el autobús rumbo a Toluca, donde el próximo domingo enfrentarán a los Diablos Rojos y dejaron a Jesús y a Quintano detallando las palabras que expondría ante los medios de comunicación. Al final tanto el jugador como el directivo salieron prácticamente corriendo del estadio para alcanzar al equipo en la capital mexiquense, y Quintano no quiso ofrecer ninguna declaración por lo que los reporteros fueron literalmente encerrados en el pasillo de vestidores del inmueble ya que los elementos de seguridad les impidieron las salidas hasta cinco minutos después.
