El equipo de Guerreros de Autlán, de la Liga Premier mexicana, se encontraba bajo la mira, luego del problema que se presentó en el duelo ante Los Cabos United, en donde el alcalde de Jalisco, Gustavo Robles Martínez, amenazó a los árbitros.
De acuerdo con la Cedula Arbitral, el alcalde ingresó al campo con sus elementos de seguridad y amenazó a los silbantes, algo que los obligó a resguardarse en los vestidores del inmueble, en donde el jefe de gabinete propinó nuevas amenazas, según lo reportado por el central.
"Yo soy el presidente municipal y a Autlán se le respeta, aquí no van a venir a hacer sus pendejadas. Vamos de visita y nos chingan, jugamos de local y también. Así estuvo bueno de sus pinches mamadas, tienen que entender que a Autlán se le respeta", reportaron en la cedula.
Guerreros de Autlán recibe veto en su estadio
La Comisión Disciplinaria ha dado a conocer la sanción que recibirá el equipo de la Liga Premier, la cual consta solo de dos partidos de veto a su estadio, así como una sanción a su estadio.
"La Comisión Disciplinaria de la Federación Mexicana de Futbol ha determinado imponer una sanción al Club Guerreros de Autlán, perteneciente a la Liga Premier, derivada de hechos ocurridos en su reciente participación. Tras el análisis correspondiente y en apego al reglamento vigente, se resolvió aplicar un veto de dos partidos al estadio sede del club, acompañado de una multa económica."
Ahora lo violencia en el Futbol viene de las mismas autoridades, resulta que el Presidente Municipal de Autlán de Navarro Jalisco Gustavo Robles Martinez, el día de ayer junto con sus escoltas agredieron cobardemente por la espalda a la cuarteta arbitral del partido Guerreros de… pic.twitter.com/nr8UQQVgSY
— Francisco Chacón (@pacochaconmx) March 17, 2026
Sanción que parece quedarse corta
Tras lo ocurrido con Autlán, especialista en arbitraje como Francisco Chacón, pedían la desafiliación del equipo, al no ser un tema menos la intervención del alcalde y poner en riesgo la integridad de los silbantes.
Sin embargo, solo serán dos encuentros de veto para el estadio, algo que ni siquiera parece ser un castigo ejemplar, para algo de tal magnitud.
