Fue parte de dos selecciones mundialistas; en ambas terminó como muchas otras en los Octavos de Final. Ahora, con una Copa del Mundo en casa, aunque solo sean pocos partidos, para Miguel Layún es el momento perfecto para cambiar la narrativa y las historias amargas que ha dejado la Selección Mexicana.
Y es que a lo largo de las últimas ediciones, el Tri no ha conseguido avanzar más allá; incluso, en Qatar 2022 les fue muy mal, pues quedaron fuera del torneo en Fase de Grupos.
¿Cómo le ha ido a México en los Mundiales?
El cuadro nacional ha alcanzado los Octavos de Final en 8 Mundiales consecutivos entre Estados Unidos 1994 y Rusia 2018. No obstante, la barrera de los Cuartos de Final se ha convertido en una obsesión para jugadores y aficionados. Layún cree que enfocarse exclusivamente en ese objetivo puede terminar limitando las aspiraciones del equipo.
“Creo que el famoso quinto partido representa muchísimo para el futbol mexicano, pero también creo que tenemos que dejar de pensar únicamente en eso. Tenemos que ser conscientes de la Selección que somos, de la historia que tenemos, pero aspirar a lo más grande. Siempre que veía a la Selección Mexicana en Francia 98, Corea-Japón 2002, Alemania 2006 o Sudáfrica 2010, soñaba con verla levantar la Copa del Mundo. Y cuando me tocó competir en Brasil y en Rusia, iba con la mentalidad de querer ser campeón del mundo. Sé quién soy, sé quiénes somos, pero quería ser campeón del mundo”, dijo en entrevista.
México es el rival incómodo
Lo que sí tiene claro es que el Tricolor siempre sorprende en Copas del Mundo, y que para los rivales nunca es grato enfrentarlo:
“Nunca llegamos a los Mundiales como favoritos, hay que ser sinceros, pero siempre somos una selección combatiente. Siempre somos ese rival que muchos intentan evitar porque saben cómo competimos. A veces la percepción desde afuera es distinta, pero México ha demostrado en la historia de los Mundiales que puede competir contra cualquiera”.
Layún recordó que el conjunto mexicano ha estado cerca de protagonizar grandes hazañas mundialistas y puso como ejemplo la eliminación ante Países Bajos en Brasil 2014, cuando el equipo dirigido por Miguel Herrera estuvo a minutos de avanzar a los cuartos de final.
“No nos vayamos lejos, nosotros terminamos quedando fuera 2-1 contra Países Bajos y después esa Selección terminó haciendo un gran Mundial. México siempre ha tenido una manera de competir muy distinta a lo que muchas veces la gente percibe y eso es algo que no debemos olvidar”.
La ventaja de ser sede
El exlateral considera que disputar la Copa del Mundo en territorio norteamericano puede representar una ventaja significativa para el combinado nacional. Además de los partidos que se jugarán en México, la enorme presencia de aficionados mexicanos en Estados Unidos promete convertir muchas sedes en escenarios prácticamente locales para el Tricolor.
“Estar en casa, con nuestra gente, con el apoyo de la afición y con la cercanía que existe con Estados Unidos puede marcar una diferencia. Creo que podemos aspirar a tener una buena Copa del Mundo y que el entorno puede jugar un papel importante”.
Otro de los factores que generan optimismo en Layún es la presencia de Javier Aguirre al frente del equipo. El técnico mexicano afrontará su tercera Copa del Mundo como seleccionador nacional, luego de dirigir al Tricolor en Corea-Japón 2002 y Sudáfrica 2010.
“Creo que el Vasco llega en el momento justo y para la selección correcta. México tiene que apelar muchísimo a ese ADN guerrero que tenemos. Si algo caracteriza a Javier Aguirre es precisamente esa capacidad de transmitir competitividad, carácter y esa mentalidad de lucha que históricamente ha tenido la selección mexicana”.
El liderazgo en el Tricolor
En medio de los cuestionamientos sobre la falta de referentes dentro del actual plantel, Layún rechaza la idea de que exista un vacío de liderazgo. Asegura que simplemente se trata de una nueva generación con formas distintas de ejercer influencia dentro del grupo.
“Siempre hay jugadores que terminan marcando el camino. Hoy tienes a Johan Vásquez, César Montes, Edson Álvarez o Guillermo Ochoa, que aportan cosas diferentes dentro del grupo. El problema es que muchas veces queremos ver exactamente el mismo tipo de liderazgo que veíamos hace veinte o treinta años y el mundo ha cambiado”.
El exseleccionado destacó que las nuevas generaciones viven realidades distintas y que es necesario entenderlas antes de emitir juicios. Por ello, pidió paciencia y respaldo para los jugadores que disputarán la próxima Copa del Mundo.
“No es lo mismo Francia 98 que México, Estados Unidos y Canadá 2026. Las generaciones son diferentes, nuestros hijos crecen en contextos distintos y estos futbolistas también. A veces caemos en la nostalgia de querer ver exactamente lo mismo que estábamos acostumbrados a ver y no nos damos cuenta de que hoy lo diferente también está bien”.
Enseguida agregó que “hay que dejarlos competir, hay que apoyarlos y después juzgarlos por los resultados. Nosotros, cuando nos tocó estar en la Selección, nos entregamos por completo para intentar darle una alegría a la afición mexicana. Después fuimos evaluados por lo que conseguimos y me parece correcto. Con esta generación debe pasar exactamente lo mismo”.
Al analizar las razones por las que México no ha logrado superar ciertas barreras en la máxima competencia del futbol, Layún considera que la explicación combina factores mentales y deportivos.
“Es una mezcla de lo mental y lo futbolístico. No soy dueño de la verdad, pero creo que primero tienes que creer que puedes lograrlo y después trabajar para conseguirlo. Muchas veces no terminamos de convencernos de que merecemos seguir avanzando en una Copa del Mundo o de que podemos hacerlo. Después hay momentos muy específicos, decisiones puntuales y circunstancias que terminan definiendo en dónde te quedas. Los Mundiales se juegan en márgenes muy pequeños”.
A pesar de ello, mantiene intacta la confianza en el potencial del futbol mexicano:
“Yo sí creo que México tiene la capacidad para cambiar su historia. Lo hemos demostrado en selecciones menores, hemos conseguido resultados importantes y no veo por qué no podamos hacerlo algún día con la Selección Mayor. Lo importante es creer que podemos lograrlo y trabajar para que suceda”.
