Para Raúl Jiménez, un delantero que ha vivido la gloria olímpica, ha conquistado ligas en Europa y ha superado una lesión que amenazó su carrera, todavía queda un anhelo supremo: disputar una Copa del Mundo en su propia tierra. Con la mira puesta en la justa de 2026, el Lobo lo dejó claro: la experiencia de ser anfitrión es inigualable.
La frase resuena con fuerza, no solo por el sentimiento patriótico, sino por lo que representa en su trayectoria. A sus 34 años, Jiménez sabe que se encuentra en la recta final de la carrera por un puesto en la Selección Mexicana. Sin embargo, su experiencia y la espina clavada de su rendimiento en Copas del Mundo anteriores podrían ser el combustible perfecto para un último gran baile.
"Nada de compara con hacerlo (jugar un Mundial) en tu casa", fueron las palabras que Raúl Jiménez dio en entrevista con TNT Sports.
¿Cómo le ha ido a Jiménez Raúl en los Mundiales?
A pesar de ser un referente del Tricolor durante la última década, su participación en la máxima fiesta del futbol ha sido discreta y, para muchos, decepcionante. El delantero ha formado parte de tres convocatorias mundialistas, pero su impacto en la cancha ha sido limitado.
- Mundiales disputados: 3 (Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022)
- Partidos jugados: 6
- Minutos totales en cancha: 116
- Goles anotados: 0
- Asistencias: 0
Suena increíble, pero un delantero de su talla, con más de 100 partidos internacionales, aún no ha podido estrenarse como goleador en un Mundial.
Raúl Jiménez busca revancha en los mundiales
Además de una posible revancha, Raúl Jiménez sabe que, jugar en 2026 sería la culminación de una carrera de resiliencia. El propio mexicano sabe que la competencia por el puesto de ‘9’ en la Selección es y será feroz, con delanteros como Santiago Giménez pisando fuerte.
La declaración de “nada se compara a jugar un Mundial en casa” es un grito de guerra, una manifestación pública de su deseo de no solo estar, sino de ser protagonista. Para lograrlo, necesita que su rendimiento en el Fulham de la Premier League se mantenga en un nivel óptimo y, sobre todo, que las lesiones lo respeten.
