¡ Qué fácil sería aceptar las fallas y enmendar la plana ! Sin embargo en el futbol mexicano pocos o casi nadie acepta que cometió un error, que hizo trampa, que sacó ventaja, que declaró inoportunamente, que trabajó mal, que planteó equivocadamente un partido, que exageró en las críticas a un árbitro y mil ejemplos más. Simplemente y para abrir boca estos son algunos personajes que bien podrían decir.... "perdón, me equivoqué". - Adolfo Bautista luego del penal logrado hace unos días al engañar grotescamente al árbitro.
- Ricardo Lavolpe luego de evidenciar su interés y rogarle a Gaitán que nos haga el favor de jugar con la selección.
- Alberto de la Torre, después de sus declaraciones inconclusas sobre una supuesta indisciplina grave de Blanco.
- Ailton da Silva, cuando se refirió de manera malagradecida a la organización puma que tanto lo cobijó.
- Guille Franco, cuando despotricó con impotencia en contra del futbol nacional y la honestidad de sus árbitros luego de perder la final ante Toluca.
- Rubén Omar Romano, cuando puso en tela de duda la lealtad de Mizrahi solo porque este quiso volar y aceptar una oferta profesional que le conviene.
- Los dueños de equipos después de decidir medidas importantes sin analizar detenidamente pros y contras en reuniones que duran si acaso 2 horas.
- Nery Castillo cuando despreció la oportunidad de venir a México hace más de un año adoptando una actitud de divo.
- Carmona y Galindo, cuando desde un principio pudieron declarar a la prensa la verdad sobre su caso y aceptar un error que a final de cuentas resulto menos grave y del que se especularon cosas terribles.
- Rodolfo Espinoza cuando esta semana perdió la cabeza y queriendo descontar a un rival terminó por empujar la mano de Reynoso hacia la cara de un árbitro.
- Mario Carrillo cuando se confió del resultado de ida ante los Tigres y no supo ni que hacer cuando los visitantes se le vinieron encima en la pasada liguilla y terminaron por eliminarlo.
- Arturo Yamasaki cuando en cada declaración que se le pide justifica a sus árbitros aún cuando las evidencias muestran errores garrafales. Ya ni hablemos de jugadas en las que el delantero falla estando solo frente a la portería, las de arqueros que por mala técnica dejan escapar el balón, zagueros que se pierden en la marca, comentaristas que confunden jugadores, árbitros que aprecian mal una jugada y cambian el rumbo del partido o aficionados que lanzan objetos a la cancha lastimando a jugadores, niños o gente que resulta víctima de sus instintos.
Por supuesto que hay muchas, pero muchas más.....pero qué difícil es aceptar que alguien se equivoca.... ? verdad?