Yo no sé si va a ser campeón, creo más en un “no” que en un “sí”, porque está por encima Cruz Azul, Toluca e incluso Chivas.
Yo no sé ni siquiera si va a llegar a la Final, porque aunque se diga fácil arribar ahí es algo muy difícil.
Es más, puede que por un mal partido lo echen en Cuartos de Final, pues ya todos sabemos cómo es nuestro futbol.
Lo que sí sé y lo que sí tengo y quiero admitir en esta columna de mediotiempo es que Pumas, del que estoy hablando (escribiendo) tiene los huevos muy grandes.
(No sé si estoy de acuerdo con la expresión y los gritos de Efraín Juárez, porque el reglamento también prohíbe meterte con la afición rival y él lo hizo, sin embargo, lo entiendo).
Vas perdiendo 2-0 en tu casa ante el líder y el que fue tu inquilino un año, al que corriste y al que le cantas que es un arrimado.
Te va ganando 1-0 al 35' y 2-0 al 42'. Es mejor que tú y te va dominando en todos los aspectos.
Luego en el 61', con un penal, acortas 2-1, pero en el 68' te quedas con 10 hombres tras la expulsión de Nathan Silva, jugador importante en el aparato defensivo.
Todo estaba en contra y aún así empatas a 2 con el autogol de Ditta a los 77'.
Vienes de atrás, con un hombre menos y le igualas al candidato número 1 a ser campeón.
Eso, perdón que lo repita, pero no lo veíamos en los Pumas en los torneos pasados. Me atrevo a decir que hace muchos años.
Puede ser que por algunos momentos cuando eran dirigidos por Andrés Lillini, aunque más cuando llegaron a la Final vs Tigres en el 2015.
Hoy vemos a unos Pumas que juegan bien, pero cuando les falla en la cancha se les ve coraje, garra y fuerza que no le veíamos antes.
Sí, porque por momentos del torneo no les ha salido el futbol en el terreno, pero ahí sale lo que les digo: esos huevos que Efraín, al que hemos (y yo me incluyo) criticado les ha inyectado.
Es por eso que tras empatar con esas adversidades el entrenador de la UNAM salió a gritar y gesticular lo de “Aquí hay huevos, eh, aquí hay huevos hijos de puta, aquí hay huevos…”., haciendo la seña que ilustra su grito.
¿Lo compartes?, algunos sí, otros no (me incluyo), pero dejando a un lado si te pareció o no, se entiende por la adrenalina que estaba viviendo en ese momento.
Le escribí a mi Judas Puma para conocer un poco de reacciones luego del partido… ¡pero no tuve éxito!
En la mayoría de las columnas les cuento lo que piensan los jugadores, directivos o entrenadores porque los contacto, y gracias a ellos son más completos mis escritos.
Porque aquí les doy lo que no tienen en la mayoría de otras publicaciones, que es lo interno, pero hoy no.
Ayer mi Judas Puma no quiso, o no vio mis mensajes, y no tengo la interna.
Pero no es necesario, este equipo tiene otra cara, tiene mejor futbol, tiene la garra puma que sustituye cuando la calidad merma en el partido.
Y no, para nada soy aficionado a este equipo, para nada soy siquiera simpatizante de sus colores y menos de su entrenador, pero ni aquí en Desde El Ángel como TAMPOCO en el Comentario al Día en Telediario ven a un porrista como sí hay muchos.
Porque que alabe y aplauda a Pumas un seguidor de ellos, pues va, se entiende, pero uno está para admitir cuando alguien va en ascenso.
Pumas puede perder y puede ser eliminado, pero con esta garra su afición se va contenta.
