Luis García Postigo ha formado una de las duplas más memorables de la televisión junto a Christian Martinoli, misma que les ha permitido ser de los mejores en la actualidad y llegar a millones de personas en cada una de las transmisiones que realizan.
En entrevista con Milenio - La Afición, el exfutbolista habló sobre este éxito, recordando el momento que vivieron durante la Copa Oro 2025, cuando tuvieron que narrar el partido sin imagen, algo que incomodó a algunos, pero que fue agradable para sus seguidores.
"Azteca decidió no comprar los derechos de la Copa de Oro. Nosotros nos sentamos dos días antes, pedimos permiso, obviamente porque bueno, una de las cosas que nosotros tenemos clarísima es que Azteca Deportes ha impulsado este estilo y nos ha permitido mucha libertad y nos permite poder establecer estos vínculos comerciales, como el caso de Honor, con el que también tenemos una gran alianza y es fantástico. Cuando podría haber dicho pues no, todo se hace conmigo”
Pese a esto, Luis García aseguró que seguirán apostado por este tipo de proyectos, aunque saben que el final esta cerca, en temas laborales, pero eso no les impedirá seguir arriesgando.
"Hasta el último día que estemos respirando, vamos a tomar riesgos y vamos a estar abiertos a hacer cosas locas y a poder, insisto, escuchar y platicar con marcas, en este caso Honor, decir, pues ¿qué estás pensando?, déjame sumarme a tu locura, súmale la nuestra. Hemos sido muy afortunados”
Con piel dura para las criticas
En lo que respecta a las críticas que reciben por su estilo, en el que combinan la crítica directa, con la narración con un tono coloquial, que no agrada a muchos, al considerarlo más entretenimiento, el mundialista con la Selección Mexicana aseguró que tienen una piel gruesa para ello.
"Yo ya estoy acostumbrado a que me digan todo lo que tú te puedas imaginar y no imaginar. Aprendí después de mucho tiempo, al principio me costaba, pero ahora no me lo tomo personal. Me gusta estar en una situación pública en donde la gente puede opinar sobre mi trabajo y sobre mi persona. Pues bueno, pues me aguanto con las buenas y me aguanto con las malas. Lo que sí he llegado a aprender a esta altura de mi vida es que no te creo ni las buenas, ni tampoco te creo las malas. Intento ir como en la carretera de en medio".
