Compro en 200, pero vendo en un millón...

En medio de este congreso de marketing y deporte al que tuve el privilegio de ser invitado por una organización cercana a la Confederación Sudamericana de Futbol, al que acudimos periodistas de...

En medio de este congreso de marketing y deporte al que tuve el privilegio de ser invitado por una organización cercana a la Confederación Sudamericana de Futbol, al que acudimos periodistas de Latinoamérica y empresarios de futbol; Rafael Lebrija por México, me encuentro una gran cantidad de promotores, algunos de adeveras y muchos al vapor que con el simple hecho de saber que vengo de México y estoy ligado al futbol me ofrecen a los nuevos Salvadores Cabañas, Josés Cardozos o Paulos Da Silvas en precios ya no tan bajos como hace unos años, pero ellos con la seguridad de que en México se vende caro y se compra barato y me explico, si un jugador sale de Paraguay en 200 mil dólares y llega a México en un millón de dólares en operaciones que se hacen en unas cuantas semanas, el manoseo va del segundo promotor hasta los directivos y técnicos que se dejan o se confabulan allá en México.

ES UN SECRETO A VOCES…

El que promotores bien cotizados llegan a Paraguay y otros países de Sudamérica, pero principalmente Paraguay y Chile detectando jugadores con facultades y con sus promotores o dueños de equipos los venden a precios razonables (200-500 mil dólares) sabedores de que…

EN EL FUTBOL MEXICANO TODO SE PUEDE…

Entonces con varios intermediarios en el camino con los que el técnico o el directivo del futbol mexicano en cuestión ya están apalabrados realizan la operación que a veces es de locura, o sea, ganancias que van más allá de los 500 mil dólares siendo conservador.

PERO EL FUT MEXICANO NO LE ROBA NADA A NADIE…

Los equipos manejan esa cifra de forma particular con la honrosa excepción de los equipos en donde los gobiernos de los estados tienen metida las manos, pero no pueden hacerlo o decirlo oficialmente, así que, estas operaciones chuecas van y vienen con la complacencia de todos los involucrados.

A NADIE HACEN DAÑO…

Aparentemente, porque no es dinero público, pero al final de la cadena afectan a alguien que puede ser desde el dueño del equipo hasta los patrocinadores que deben pagar más por los sueldos astronómicos que manejan los equipos.

Así las cosas pues, el mercado paraguayo que una vez estuvo por los suelos y que hoy ha recuperado prestigio gracias a figuras recientes como Cardozo, Darío Verón, Paulo Da Silva y por supuesto Salvador Cabañas, han hecho que estas condiciones cambien. Hoy estos jugadores que se compraban baratos y de los cuales sus representantes quieren participar en estas enormes ganancias que les representan, según ellos, ir al futbol mexicano, siguen dando de qué hablar.

Al final de cuentas nada es verdad, nada es mentira, todo depende del cristal con que se mira… Así de fácil.

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