No son amígdalas, son ';güevos';

Frankfurt.- No todos los días se cumplen 50 años, y como entre Hugo y yo, las cosas las decimos siempre por su nombre, a veces podemos estar de acuerdo y otras no, pero ambos sabemos que es con...

Frankfurt.- No todos los días se cumplen 50 años, y como entre Hugo y yo, las cosas las decimos siempre por su nombre, a veces podemos estar de acuerdo y otras no, pero ambos sabemos que es con toda honestidad, hoy es un día especial y a las amígdalas a las que se refiere Hugo, ahí que llamarlas por su nombre.

ESTE NO ES UN PASTEL DE SANBORNS...

Cubierto de merengue por todos lados, lleno de palabras dulcecitas y de frases de alabanza más dulces que la mermelada de fresa, de lisonjas y halagos para quedar bien con Hugo, no es y nunca será mi estilo, esta es una reflexión real, que lanzo de "botepronto", que me sale del fondo del corazón para Hugo Sánchez en su cumpleaños 50, este es mi abrazo de amigo, de esos amigos que están en las buenas y en las malas, de esos amigos que estamos para celebrar los grandes momentos, para hacernos a un lado con prudencia en otros tiempos, y, aunque a veces nos duela, son capaces de decirnos la verdad sin adornos ni hipocresías ¡va por ti Hugo!

NADA HA SIDO FÁCIL...

Hoy Hugo Sánchez llega a sus primeros 50 años de vida y seguramente en su balance personal, el más íntimo, ese en el que nadie puede meterse, allá en lo más íntimo de su ser, en donde nuestro más grande futbolista de siempre se encuentra consigo mismo y su conciencia, en ese momento íntimo en donde (¡ojalá!) se encierre para hablar con Dios (cualquiera que sea su creencia sincera) y ahí soltarlo todo en ese "corte de caja" en donde saldrán los triunfos, fracasos, dolores, alegrías, tropiezos, sacrificios, logros...

LAS MUCHAS CARENCIAS DE LA INFANCIA Y LA ABUNDANCIA BIEN GANADA…

Porque a Hugo nadie le ha regalado nada, en donde también saldrán virtudes y defectos, el resultado tiene que ser el de un ganador, Hugo es uno de esos seres especiales tocados por Dios con un gran espíritu, un carácter a prueba de todo y un temperamento que lo ha llevado al sitio que merece en lo más alto no sólo del futbol o del deporte mexicano, Hugo es una figura mexicana, mas allá de la actividad que ha desempeñado codeándose en popularidad, prestigio y logros al lado de los grandes figurones de nuestro país...

¿VIENE DE MÉXICO? ¡HUGO SÁNCHEZ!...

Es la frase más conocida en cualquier viaje de un mexicano al extranjero, el taxista, el hombre de la calle, el funcionario, el personaje, muchos tienen como referencia a Hugo Sánchez y cada vez que esto ocurre, al menos en mi caso, siento el "orgullo mexicano" por Hugo.

OTROS TAMBIÉN TUVIERON FACULTADES...

Cierto. Hugo nació con enormes facultades para jugar al futbol igual que muchos más, quizá miles que nunca llegaron o peor aún, llegaron cerquita, pero se perdieron en la mediocridad, la diferencia es que Hugo tuvo las agallas, el carácter, el temperamento, la disciplina, el hambre de ser, vamos a permitirnos la expresión, son los 50 de Hugo...

NO LAS AMÍGDALAS... ¡"LOS GÜEVOS"!

Para alcanzar su objetivo, esa meta que siempre tuvo clara, la de ser el mejor, muchos han tenido las mismas o quizá hasta más facultades pero se quedaron cortos en el carácter o en la disciplina o en la tenacidad, o en el temperamento y hasta en el hambre de ser.

SU SED DE RECONOCIMINETO...

Algo debe haber ocurrido en la vida de nuestro Pentapichichi que en muchas ocasiones se ha expresado con dolor y hasta resentimiento por lo que a sus ojos es una falta de reconocimiento a sus logros, este tema lo he tocado con el propio Hugo en alguna oportunidad y siempre...

SALGO CON LA MISMA IMPRESIÓN...

No hay argumento que le convenza que aquellos que le niegan el mérito hay que dejarlos atrás, no hay que voltear a verlos, al final de todo camino...

LO ÚNICO QUE CUENTAN SON LOS HECHOS...

Y Hugo tiene ahí, en los hechos intocables, a su principal aliado, sin embargo este argumento que debería jugar en el Hugo de hoy, es precisamente el tema que no parece tenerle satisfecho, de ahí su carácter tantas veces sobrado, como a la defensiva.

LA REALIDAD DE HOY DE ESTE TRIUNFADOR...

Con mérito más que indiscutible, Hugo, decide hace unos años apostar a hacerse Director Técnico cuando la mayoría de los que alcanzaron logros similares en otras latitudes deciden pasarse del lado de la vida tranquila, es aquí en donde podríamos comparar sin menoscabo de nadie a grandes figuras de la cancha que decidieron algún día...

PROLONGAR EL APLAUSO...

Apostándolo todo a convertirse en directores técnicos, esa profesión tan distinta al jugador de cancha, pero al mismo tiempo tan amarradas las dos profesiones, hay grandes técnicos que fueron jugadores mediocres o en muchos casos ni siquiera fueron jugadores, es aquí en donde se valora más al figurón que decide jugársela como técnico sin necesidad aparente, aunque en casi todos los casos, siendo honestos surge la personalidad y el temperamento egoísta del siempre triunfador en la prolongación del aplauso o en su real punto de vista la de aportar a la cancha lo que en su tiempo ellos descubrieron. 

HUGO Y FRANK RIJKAARD...

Porque al apostar por tomar esta nueva carrera Hugo se juega no el prestigio ganado sino la construcción de un nuevo nombre, el de Hugo Sánchez, el técnico exactamente como lo hicieron con éxito Franz Beckenbauer o Johan Cruyff que supieron dar un paso de costado a tiempo para después trascender como directivos o analistas o los que se han quedado en medio del huracán como Lothar Mathaus, o los que llegaron pero quisieron más y han tropezado como Frank Rijkaard y el propio Hugo Sánchez.

HUGO, NO TE MANDO UN PASTEL DE SANBORNS...

Cubierto de merengue y lleno de alabanzas, palabras dulcecitas, hemos tenido diferencias como los amigos leales, en ocasiones he reconocido mis puntos de vista erróneos y también en algunas otras tú, con más dificultad por tu estilo y temperamento, también lo haz hecho, hoy celebro contigo aunque no estamos juntos, tus primeros 50 años, y te digo lo mismo que te dije siempre en el respeto mutuo y con mi admiración a tu carrera siempre ganadora, podremos tener diferencias, pero al final tú y yo sabemos que nos lo decimos de frente, sin hipocresías, con honestidad, lealtad y hombría... ¡Va por ti Hugo, que no son amígdalas, son güevos! Así de fácil.

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