Antes y después

La Selección son todos y muchos más que cada uno, pero es indudable que Cuauhtémoc Blanco es un jugador de época, de los últimos 10 años podríamos marcar la Selección antes y después de...

La Selección son todos y muchos más que cada uno, pero es indudable que Cuauhtémoc Blanco es un jugador de época, de los últimos 10 años podríamos marcar la Selección antes y después de Cuauhtémoc, sin embargo, en el análisis frió habría que recordar los momentos rudos cuando él abandonó a la Selección de Ricardo La Volpe, en aquel partido ante Guatemala y en la Confederaciones y después cómo fue utilizado por Hugo Sánchez como arma en contra de Ricardo, y peor aún, cómo lo utilizó en aquella triste Copa Oro y luego en la Copa América en donde prácticamente lo borró, ya para esta altura Blanco presentaba la madurez que sólo dan los años y la seguridad del triunfo, su carácter, su estilo desenfadado y en ocasiones hasta grosero, nos ayudó mucho en la Selección Nacional para marcar diferencias, principalmente para intimidar a los rivales, apenas se fue y ya lo estamos extrañando, pero conste, no se trata de llenarlo de alabanzas porque tampoco es su estilo, sino de presentarlo tal como es, y el resultado final es un líder y un ganador.

DECISIÓN INTELIGENTE...

La madurez del Cuau no lo ciega a pesar de los muchos aduladores que tuvo, que tiene y sobre todo los que se están apuntando en este momento, él sabe que no está para el ritmo de la Selección, ya no digo para los 90 minutos de uno y otro partido, sino de los viajes, entrenamientos y concentraciones, el Cuau es una excelente variante, pero sólamente cuando se le requiera, y conste, que en el juego ante Canadá, Sven-Göran no lo requería y esto lo sabe antes que nadie el propio Cuauhtémoc. Y si a esto le sumamo...

LA EDAD QUE NO PERDONA A NADIE...

Algunos de sus biógrafos gratuitos dicen que cumplió 35, es igual, al final de cuentas él sabe que en CHICAGO está ganando dos millones de dólares y que si se cuida bien puede jugar todavía dos, tres y hasta cuatro temporadas perfectamente como el líder con personalidad y peso en la cancha, pero ponerle más kilómetros a sus piernas por el afán de acompañar a la Selección con muy poca probabilidad de jugar es un factor que ayuda y yo diría que hasta empuja a la decisión del Cuau.

NADIE COMO ÉL...

En este momento nuestra Selección tiene personalidades fuertes, Oswaldo, Pável y Rafa, por ahí Salcido, son los líderes del grupo, pero ninguno con el estilo especial del Cuau que sabe retar, burlarse y responder al doble de lo que recibe, no es una hermana de la caridad y por lo tanto, si le pegan y pega doble, reclaman y reclama al doble, escupen y escupe al doble, se la mientan y se las mienta al doble, esta personalidad particular del Cuau es indispensable en una Eliminatoria en el área de CONCACAF , aunque se pierde y se diluye ya con los grandulones en los mundiales. Hoy si volteamos a la derecha, izquierda, delante o atrás, nadie para sustituir a Cuauhtémoc.

NI DIOS, NI EL DIABLO...

Los números fríos son muy positivos para Blanco, sin embargo él sabe antes que nadie que pudieron ser mucho mejores, de no ser por aquellos desplantes hasta chocantotes, cuando decidió darle la espalda a la Selección en los momentos en que Ricardo La Volpe más lo necesitaba, recuerdo bien haber encarado al entonces Presidente de la FEMEXFUT, Alberto de la Torre, que permitió que Cuauhtémoc dejara la Selección "porque estaba cansado", convirtiéndola en su rehén, me explicó: si perdíamos con Guatemala y luego hacíamos una mala Confederaciones, la Selección de La Volpe se venía al suelo, porque dependíamos entonces de Cuauhtémoc Blanco, figura indiscutible en aquel momento, esto lo sabia La Volpe y sólo la estupidez de Alberto de la Torre permitió semejante problemón que afortunadamente se diluyó con la victoria en Guatemala y una gran Confederaciones, aquí La Volpe se distanció de Cuauhtémoc y así el "10" dejó muchos partidos por jugar y muchos números por marcar.

Y luego Huho lo utiliza como su bastión para golpear a La Volpe, pero en la precipitación del Pentapichichi de no encontrar un estilo claro de juego, lo trae como canica en lavamanos, hasta que termina por borrarlo allá en la Copa América, ya para entonces Cuauhtémoc había aprendido su lección.

Y LUEGO SE LA ROMPIERON...

Al muy puro estilo de Cuauhtémoc, no es lo que usted está pensando, pero así como él se entregó a la Selección y luego se hizo a un lado, en el intermedio le rompieron la pierna, lo que le costó su carrera en Europa y aun así con la frente en alto logró salir fortalecido, pero aquella lesion en el Azteca ante Trinidad y Tobago, les dejará a algunos la duda de siempre, porque yo estoy seguro de que hubiera triunfado en Europa sin duda alguna.

EN UN GRANDE...

A final de cuentas con sus muchas actuaciones brillantes y estos capítulos difíciles con la Selección, el legado de Cuauhtémoc es enorme, yo diría que hasta impresionante, es más, apenas hace unos días le dijo a mi compañero Rubén Rodríguez que se iba (excelente nota de RUBÉN y qué ardida se pegaron muchos de los demás por no llevarla) y yo ya lo estoy extrañando… Así de fácil.

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