Las agallas del Guille

Permítanme platicarles algo que me pasó esta semana. El martes por la mañana, el equipo de producción del programa "Superestadio" de TV me citó en el Centro de Alto Rendimiento de la FMF, o...

Permítanme platicarles algo que me pasó esta semana. El martes por la mañana, el equipo de producción del programa "Superestadio" de TV me citó en el Centro de Alto Rendimiento de la FMF, o "Pegaso" como sin tanto nombre rimbombante le seguimos diciendo casi todos.

El objetivo era entrevistar a Guillermo Franco, el nuevo seleccionado naturalizado recién convocado por Ricardo Lavolpe.

Como suelo hacerlo, y créanme que es verdad, me preparé con datos, información estadística y algunos otros apuntes para llegar frente a él y preguntarle cosas sobre su trayectoria deportiva y de paso rascarle un poquito a su vida, la familia, sus gustos, etc.

Por cierto que nunca antes lo había ni siquiera saludado personalmente, pues aunque los comentaristas y narradores estamos cerca de los personajes de las canchas, pocas veces tenemos la oportunidad de convivir con ellos a no ser que te los topes en un avión, en un hotel o alguna ceremonia de premios.

Pero vuelvo al tema, luego de llegar al lugar de la cita la primera novedad fue ver que la lluvia había arruinado los planes de nuestro programa y cientos de colegas, y no exagero, que esperábamos ubicarnos en algún paisaje para grabar nuestras respectivas notas y programas especiales.

De pronto, todos tuvimos que entrar a un cuarto de 4 X 4 metros y encimar cámaras y micrófonos para arrancarle algunos conceptos a Lavolpe y al famoso "Guille".

Cuando al fin la mayoría pareció satisfecha con el material recopilado, pudimos pedirle al jugador que nos acompañara a un rincón donde habíamos instalado algunas sillas para grabar con él un par de bloques que servirían para el programa de la noche.

En resumen, les cuento que luego de platicar casi 30 minutos con nuestro personaje, saqué las siguientes conclusiones: 1.- Guillermo es un hombre sumamente tímido, sencillo y respetuoso en su trato con la gente.2.- Me quedó claro que la emoción de su convocatoria lo llevó a las lágrimas y que uno de los momentos más emotivos de su vida fue cuando recibió de manos del utilero su nuevo uniforme verde.3.- Creyente de Dios en extremo, nos dijo que fue a través de la Biblia que recibió el mensaje de venir a jugar a México cuando hace algunos años también tenía una oferta de Italia.4.- Utilizó con humildad la palabra "prueba" para describir su oportunidad con la Selección y dijo que de nada sirven sus goles y títulos con Monterrey si no justifica su llamado contra  Guatemala y Trinidad.5.- No quiso opinar sobre las declaraciones de sus compañeros Luis Pérez y Jesús Arellano quienes cuestionaron que los naturalizados ocupen sitios en el equipo nacional.6.- Aceptó que ha estudiado la  historia de México y que ya puede platicar sobre las fechas más importantes, que le encantan los tacos, que el chile le cae mal y que domina la letra del himno nacional. Tal vez este resumen no les diga mucho, pero para mí fue grata la experiencia de conocerlo más y sentir la "buena vibra" en sus respuestas.

La verdad me cayó bien, se me hizo un hombre sincero y que sabe que tendrá opositores, pero que está dispuesto a aguantar la crítica sabiendo que la presión de anotar será un factor en cada minuto que juegue con nuestra Selección.

No tendría porqué mentirles, pero luego del miércoles e independientemente de que se quede o no con el grupo de La Volpe, conocí a un tipo que quiere convencer y tiene las agallas para lograrlo.

Por lo pronto, mucho hemos escrito y dicho sobre su llamado y ahora le toca convencernos que él es mejor que lo que hay en casa.

De lo contrario y con todo su carisma, tendrá que lamentar el haber dejado pasar una oportunidad que muchos otros naturalizados sueñan al jugar un Mundial con el país adoptivo.

El tiempo dirá.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas