Los símbolos sagrados

El domingo en el Azteca lo comprobé. Los aficionados nunca olvidan a sus héroes y ni siquiera el paso del tiempo hace que dejen de admirarlos, aplaudirlos y reconocer su huella.

El domingo en el Azteca lo comprobé. Los aficionados nunca olvidan a sus héroes y ni siquiera el paso del tiempo hace que dejen de admirarlos, aplaudirlos y reconocer su huella.

¿Cuántos de los que lanzaron porras en ese homenaje del 90 aniversario americanista habrán visto jugar a Carlos Reinoso, Enrique Borja, Roberto el "Monito" Rodríguez o al "Pichojos" Pérez? Les aseguro que no muchos. Y obviamente tampoco tendrán viva la imagen del brasileño Arlindo dos Santos o Zague padre, pero bastó que el sonido local mencionara su nombre para aplaudir como si realmente se acordaran de ellos.

Tal vez los treintones efectivamente tienen vagos recuerdos de la época de Eduardo Bacas, Antonio Carlos Santos, el "Ruso" Brailovski o Miguel Zelada, pero si tomamos en cuenta que los chavos que conforman las barras no rebasan en su mayoría los 25 años entonces ¿cómo explicar ese fenómeno de adoración a jugadores que nunca vieron? Tan simple como que "los símbolos son eternos".

Por eso también los rostros de esas leyendas están impresos en las mantas que colocan detrás de la portería sur del Azteca y en las que sólo aparecen aquellos que se han ganado el homenaje de la posteridad. Y a propósito de eso, propongo aquí una lista de al menos 3 jugadores emblema de varios equipos que seguramente se prestará a discrepancias.

-Cruz Azul: Fernando Bustos, Miguel Marín y Oscar "Conejo"Pérez-Pumas: Leonardo Cuellar, Cabinho y Hugo Sánchez-Atlante: Bernardo "Manolete" Hernández, Marcos Rivas y Félix Fernández-Tigres: Tomás Boy, Jerónimo  Barbadillo y Mateo Bravo-Chivas: Salvador Reyes, Fernando Quirarte y Raúl "Willy" Gómez-Puebla: Manuel Lapuente, Roberto Ruiz Esparza y Paul Moreno-Atlas: Pepe Delgado, Rafael Márquez y Ricardo Chavarín-Toluca: Vicente Pereda, Saturnino Cardozo y Roberto Matosas-Morelia: Carlos Miloc (por su época de jugador), Marco Antonio Figueroa y Mario Juárez

Así por el estilo, estoy seguro que llegaste a estos renglones cuestionando varias de mis elecciones. Es normal, en gustos se rompen géneros cuando se trata de hacer una selección de lo que a juicio de algunos puede ser pero que resulta diferente a la opinión de los demás.

Me queda claro que hay una lista de indiscutibles, pero también que sobran nombres sujetos a la apreciación de cada quien. Lo importante es por lo menos abrir la polémica, jugar a la lluvia de ideas y provocar que no se nos olviden aquellos que escribieron páginas gloriosas en cualquier conjunto.

Hoy no todos son llamados a los homenajes y estoy seguro que la lista de "sentidos" en este tipo de fiestas supera al de los convocados a recibir los honores.

Por lo pronto, me dio gusto que los americanistas dieran un vuelco a lo que fue su gris y solitario festejo con aquel enorme pastel y una misa semivacía el 12 de octubre, cuando sólo unos cuantos de sus verdaderos símbolos fueron requeridos para la celebración.

Al menos el pasado domingo, el marco de su estadio lleno y un rival de jerarquía ya correspondió más a la importancia de la fecha. Más vale tarde que nunca.

Y el asunto de su playera "retro" ya dará tema para un futuro comentario.

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