El regreso del Puma

Seguramente me gana el corazón, lo reconozco. Pero ya alguna vez expliqué que los comentaristas también estamos en este medio porque además de ser aficionados al futbol, tuvimos en nuestra niñez y...

Seguramente me gana el corazón, lo reconozco. Pero ya alguna vez expliqué que los comentaristas también estamos en este medio porque además de ser aficionados al futbol, tuvimos en nuestra niñez y juventud un equipo favorito.

Sin embargo, cualquiera que haya estado el pasado domingo en el Estadio Olímpico Universitario no me dejará mentir... se vivió un ambiente que recordó el inolvidable 2004.

Es cierto que los Tigres de la UANL fueron un parámetro de muy baja calidad como para echar campanas al vuelo a pesar del 5-0, y que un gol a los 10 segundos de iniciado el encuentro cambia totalmente la perspectiva y la confianza del equipo que lo marca, pero atención que con la confianza a cuestas, Universidad comenzó a jugar con ese estilo alegre y espectacular que tanto se alabó durante un par de décadas.

De pronto no se dependió sólo de Leandro, los laterales llegaban a la línea de fondo, Sancho entendió que tranquilo le sirve mas a sus compañeros, Ariel González iba y venía con su estilo batallador que se nota, "Chupa" López parecía conectado al fin con su escuadra, el "Parejita" metía centros a granel, Israel Castro contenía y se atrevía a tirar de larga distancia y la sólida defensa (que por cierto terminó como la mejor del torneo) hacía que el ataque tigre pareciera de caricatura.

Sin embargo, más allá de dedicar este espacio a elogiar a un cuadro que todavía hace unas semanas era tachado de mediocre, ratonero y puntista, pero que sin embargo terminó en segundo de la tabla general y sin el último lugar de la porcentual, quiero referirme a su afición.

Y sin distingo de sectores donde se ubican las diferentes porras, hay que decir que fue realmente emotivo el reencuentro de seguidores y equipo. Una comunión que de repente pareció perderse en los últimos meses.

Pero resulta que este domingo, sabiendo que era la última fecha regular, que había que ganar para mejorar posición y que el rival se prestaba para ello, la gente respondió con una gran entrada y durante 90 minutos no dejó de apoyar, de brincar, de corear a su equipo y el punto culminante fue ese Himno Deportivo Universitario entonado al unísono por todos los asistentes cuando el partido ya había terminado y los jugadores se reunían para abrazarse en el centro de la cancha.

Esa tarde vi a niños, mujeres, ancianos, estudiantes, trabajadores, directivos y muchos, pero muchos pumas levantando el puño y casi gritando la letra de ese tema que por una costumbre sugerida por Hugo Sanchez hace algunos años, se ha convertido en un ritual.

No conozco otro equipo que haga lo mismo y sé también que la ceremonia ha causado molestia entre muchos rivales que prefieren salir tarde a la cancha para no sentirse ignorados por el público mientras ese rito azul y oro provoca una carga de energía que seguramente anima a los 11 jugadores universitarios.

Ignoro que pasará por la mente de ellos, pero estoy seguro que simplemente al levantar la mirada se sentirán privilegiados al tener esa conexión tan directa con quienes desde arriba también juegan su partido.

Debo decir que también me parece digna de comentario la actitud que han asumido recientemente con su delantero brasileño Reinaldo, quien efectivamente aún no justifica el porqué de su contratación como refuerzo, pero que pone de manifiesto que la UNAM es un foro abierto para la libertad de expresión en donde todas las voces deben ser escuchadas y si la porra ha decidido "castigar" así a su delantero, están en todo su derecho, aunque yo no comparta del todo esa actitud.

Igual que sucedió con De Nigris o Raúl Salinas a quienes nunca aceptaron como representantes defensores de su escudo... quedó claro.

En poco más de una semana, los Pumas comenzarán su participación en la Liguilla, lo harán con el ánimo a tope, con esos 3 triunfos consecutivos y con los privilegios de recibir en casa los juegos definitivos al menos hasta las Semifinales si es que Cruz Azul no es eliminado en su condición de líder general.

¿Qué pasará con la UNAM en la Liguilla?... lo ignoro, pero lo único que sé es que visitar la plaza de C.U. se convertirá en una aduana de lo más difícil para cualquiera que piense que tiene la victoria segura.

Ese estadio se siente, tiene fervor, pasión, vibraciones especiales y si no me creen, pregúntenle a cualquiera que haya estado ahí el pasado domingo.

Y créanme que no miento.

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