De fracasos a fracasos

En México se le teme a una palabra. Se piensa que decir "fracasé" es vergonzoso, grave, humillante y penoso.   Y la verdad a nadie le gusta escuchar que es un "fracasado", pues de inmediato lo...
En México se le teme a una palabra. Se piensa que decir "fracasé" es vergonzoso, grave, humillante y penoso.
 
Y la verdad a nadie le gusta escuchar que es un "fracasado", pues de inmediato lo relacionamos con todo lo anterior, pero si nos atenemos al sentido real del término "fracaso", es simplemente no haber conseguido el objetivo marcado.
 
Y no me digan que América que invirtió millones de dólares esta campaña en su equipo y hoy está fuera de la Liguilla eliminado además por su más acérrimo rival no fracasó, ¿y qué hay de Cruz Azul, Tigres o Monterrey que también presumen de nóminas que apostaron por llegar a la Final y hoy están fuera?
 
Claro que si nos vamos a otros casos específicos hay que ser muy realistas y ubicar lo que cada quien quería.
 
Por ejemplo, Pumas y Pachuca. Los primeros que desde el arranque se plantearon un objetivo: sumar puntos para alejarse de la zona de descenso y lo cumplieron. Aunque ya "encarrerado el ratón..." la UNAM se vio de pronto cerrando como segundo de la tabla general e inmerso en la Liguilla.
 
Honestamente, su futbol no reflejaba un gran momento y fue así como casi con la mano en la cintura el ajetreado Pachuca lo eliminó en la mismísima Ciudad Universitaria ante la sorpresa de muchos y la confirmación de otros de que los Pumas habían superado sus propias expectativas.
 
Por su parte, los Tuzos, actuales monarcas de la liga hasta que Chivas o Toluca no digan lo contrario, se involucraron simultáneamente en 2 competencias y hoy siguen vivos en la que se supone desde el inicio fue para ellos la mas importante.
 
El próximo día 13 jugarán ante Colo-Colo la Final de la Sudamericana y hasta que no terminen esos 90 minutos no podrán decir si su campaña fue o no un fracaso.
 
Es verdad que suena drástico... ¿cómo ponerle ese título al Campeón de Clausura, que entró a Liguilla la siguiente y que está disputando una Final internacional?, pero a mi juicio no tiene nada de malo decir que estando tan cerca de levantar otro trofeo, si se logra hay éxito y si no se fracasó en el intento. ¿Qué hay de grave en citar esa temida palabra?
 
Ya en otra ocasión les platicaré de una eterna polémica que he sostenido con algunos colegas sobre lo que es un "buen resultado". Para mí, el único "buen resultado" es ganar, así de contundente y drástico. Empatar aunque sea en patio ajeno, en Liguilla, ante un rival superior, etcétera, puede ser cómodo en función de sumar un punto o volver a casa sin desventaja, pero el "buen resultado" sólo se llama ganar.
 
Y volviendo a los fracasos, América ya está en Japón y buscará algo sumamente difícil: el título del Mundial de Clubes teniendo que sortear primero al Jeobunk Motors de Corea para después intentar una campanada ante el poderoso y favorito Barcelona.
 
Ya me podrán decir que cayó ante los catalanes dando un gran partido, luchando hasta el final, haciendolos ver mal, en el último minuto, con un penal injusto, etcétera. Si no ganan la competencia en la que están, será otro fracaso.
 
Ni modo, la palabra es simple y aplica cuando no se consigue lo que se busca... ¿porqué dudar tanto en aplicarla?
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