¿Dónde está el piloto?

Ese era el título de una película...

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Pero hoy perfectamente podría utilizarse para describir la situación americanista. Es cierto que como dice Manuel Lapuente no puede hablarse de "crisis" si nos vamos a los números en determinados renglones, pero también es indudable que algo está pasando en esta organización que hace rato no atina a ofrecer los resultados que su dueño y aficionados esperan.

Entiendo perfectamente que para Emilio Azcárraga Jean hay temas más importantes, problemas más complejos y asuntos que requieren de su presencia.

Por ello ha delegado la responsabilidad de atender su equipo a la gente más cercana y confiable. Y tampoco dudo que otro americanista de cepa como Guillermo Cañedo White también esté preocupado por lo que sucede ahí.

Pero al menos da la impresión que la delegación de funciones, el organigrama interno y el mundo de "mandos medios" que de pronto han desfilado por la organización en los últimos años ha terminado por despersonalizar a un cuadro que si de algo presumía era de su famosa “mística”.

A la fecha, hay seguidores que no terminan de aceptar que Manuel Lapuente tenga un cargo tan importante en la institución, y miren que con él las Águilas fueron campeones en el 2002 y luego bajo su dirección deportiva repitieron en el 2005, pero ni así muchos admiten que Manuel diga que se siente un auténtico americanista.

Simultáneamente los nombres de dirigentes como Pérez Gavilán, De Luisa, Portilla y muchos otros no acaban de proyectar hacia la opinión pública el peso específico que tienen dentro del equipo, quién está sobre quién, cual pesa más, quién decide, cómo funcionan o quién es responsable directo en asuntos como el de las fallidas contrataciones.

Y ese renglón también es un punto clave, ya que los aficionados reclaman la poca visión que se ha tenido pues el torneo anterior la baraja de delanteros parecía exagerada y terminó por no funcionar y ahora, luego de desprenderse de Vuoso y López, el técnico exhibió públicamente una falta de comunicación cuando dijo que no le trajeron lo que pidió y que incluso a uno de sus refuerzos para la  Libertadores (Carignano) no lo conocía ni en video.

El tema de Bilos es otra pesadilla pues llegamos a la fecha 9 (más de la mitad de la competencia) y ni siquiera ha salido a la banca. Sumen ustedes las múltiples lesiones, castigos, la goleada inesperada ante Libertad, la suspensión de Duilio y Cuauhtémoc para el juego con Cruz Azul y el calendario que se le viene en Marzo…y la verdad ¡el panorama es oscuro como un túnel!Sin embargo y a pesar de todo lo anterior, pienso igual que Lapuente, si vemos las cosas desde la mediocridad de una tabla de posiciones en el grupo de competencia la cosa no es para llorar ni hablar de crisis.

Pero lo mismo que debe pensar Emilio Azcárraga cada vez que su América da tumbos me pregunto yo… ¿dónde está la cabeza, el piloto o quien asuma la responsabilidad cuando las cosas salen mal? ¿será acaso el Presidente, los Vicepresidentes, los técnicos, los promotores que vendieron mal producto, los ayudantes del entrenador, los múltiples ayudantes de los ayudantes, los jugadores, uno solo de ellos…quién es el valiente que dice "yo soy el mal"?

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