Chucho no es Midas

No conseguir el boleto para el Mundial Sub-17 en Corea sí es un fracaso.

No conseguir el boleto para el Mundial Sub-17 en Corea sí es un fracaso.

Porque sencillamente el significado de esta palabra entre otras es "no lograr algo que se buscaba" y nos queda claro a todos que lo que se intentó en el viaje a Tegucigalpa no se consiguió.

Pero me parece oportuno hacer varias consideraciones al respecto.

Una sería que Jesús Ramírez efectivamente tuvo un giro en su vida personal y deportiva después de lograr el Título Mundial en Octubre del 2005.

Quedó claro que los jóvenes mexicanos de aquel equipo nos abrieron los ojos, nos hicieron soñar que si se quiere se puede y que las nuevas generaciones no entienden de límites ni miedos a rivales que antaño nos ponían a temblar.

Por encima de todo se repitió mucho la palabra "mentalidad".

Fue por ello que incluso Chucho compartió que gran parte del éxito de aquel grupo de jóvenes fue tener sesiones y pláticas que inducían a imaginar lo que sucedería en cada partido hasta llegar a la Final. Ahí se visualizaron.

Luego vino el periodo de festejos, reconocimientos, pláticas, entrevistas y planes a futuro.

Me consta que al técnico le llovieron ofertas de diversos equipos en Primera División pero la Federación Mexicana hizo bien en ofrecerle mejores condiciones económicas y lo retuvo para capitalizar los logros y darles continuidad.

Sin embargo, este nuevo grupo, a pesar de que se dijo que no, nunca pudo quitarse la etiqueta de "herederos" de los Campeones del Mundo.

Así llegaron a Tegucigalpa, como los grandes favoritos, como los que casi tenían el boleto en la mano y que solamente dejarían el segundo para que Honduras, Haití y El Salvador pelearan a muerte por él. No fue así.

Los 3 empates conseguidos nos dieron a final de cuentas un invicto que no sirvió de nada.

Igual que en 1992 en los Juegos Olímpicos de Barcelona, la Selección de Vicente Cayetano Rodríguez empató 3 y volvió a casa con una generación que al paso de los años redituó con excelentes jugadores.

Pero queda claro que algo se hizo mal con este grupo Sub-17... ¿Qué sería, la elección del grupo, las alineaciones, el sistema, menosprecio al rival, la suerte o qué?

Hay quien piensa que Ramírez no debiera ser el responsable directo en la banca y en su cargo se tendría que designar a otros técnicos para quedar al frente, hay otros que dicen que "se le subió" y algunos como yo que consideramos que no todos los grupos son iguales y a éste en relación con el que manejó hace 2 años le faltó más futbol, un líder en el terreno, un genio que se cargara al equipo en los hombros en los momentos difíciles y que lamentablemente adoleció del mal eterno en nuestro balompié... un hombre gol.

No lo disculpo, insisto que no se puede tapar el sol con un dedo.

Fue fracaso, con todas sus letras, con todos sus significados y por muy doloroso o fuerte que este término suene, no tiene vuelta de hoja.

Ahora como ha sucedido tantas veces... momento de reflexionar, de sacar conclusiones, de ver lo que sucederá con los chavos que ya tienen esta experiencia y mirar hacia adelante luego de perder un boleto mundialista.

Ni hablar... Chucho no es el Rey Midas.

Pero me niego a suponer que el remedio sea pedir cabezas que paguen la eliminación. Así se actuó muchas veces y las cosas no mejoraron.

Opina de esta columna aquí.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas