El factor sorpresa

Me encanta,  apasiona y  emociona que nada esté escrito en el futbol.

Me encanta,  apasiona y  emociona que nada esté escrito en el futbol.

El no saber si era Santos Laguna o Querétaro quien se iba a la Primera "A" sino hasta la última jornada, igual que estar pendiente de la definición del título de goleo entre Omar Bravo y Cámpora o qué equipos calificaban a repesca y cuales quedaban eliminados.

¿Qué sería del deporte sin ese factor?... ¿a poco no es excitante esa adrenalina que corre cuando en una Final el aparentemente débil pone en jaque al gran favorito desbaratando los pronósticos?

¿Y cómo no abrir los ojos cuando nos enteramos que "x" jugadores cambian de playera de pronto para defender equipos a los que ni nos imaginábamos?

¿No te pareció sorpresivo saber que "Kikín" Fonseca dejaba al Benfica para llegar a Tigres, que Cuauhtémoc Blanco terminará su carrera en Chicago Fire, que Oswaldo Sánchez luego de ser Campeón y emblema con "Chivas" se vestía de santo o que "Chamagol" González llegó al puerto jarocho para vestirse de rojo?

¿Y que decir de Hugo Sánchez y su firma de contrato con Necaxa cuando luego de un periodo desaparecido en España suponíamos que era otro su destino y de pronto se vistió de rayo?, lo mismo que habrán dicho los ingleses cuando se enteraron que su consentido David Beckham dejará al Real Madrid para jugar con el Galaxy angelino.

No menos sorpresivo resulto ver a Italia como Campeona del Mundo en Alemania 2006 luego de que sus primeras actuaciones no pintaban para mucho, y estoy seguro que tampoco nadie aposto por Grecia para ser la mejor Selección de la última Eurocopa.

Ese factor sorpresa que sale a relucir por ejemplo cuando nos dijeron que Aarón Padilla sería el nuevo Presidente de la Comisión de Arbitraje. Aunque luego nos acostumbremos.

Por eso durante la semana la victoria del Getafe sobre el Barcelona que llegó con ventaja de 5-2 y recibió un 4-0 en las narices me puso a pensar de nuevo que nada está escrito y donde menos se espera salta la famosa "liebre".

De manera que preparémonos en esta Liguilla para ver cosas inverosímiles, igual que en la etapa definitoria de la Copa Libertadores.

Y así como muchas veces se prepara el ambiente para ver un partido "que resultará inolvidable" pero que a final de cuentas resulta de bostezo, tampoco descartemos que en el juego menos esperado se convierta un golazo como el de Messi ante el mismo Getafe, o como el que hizo Hugo Sánchez hace años ante Logroñes o un autogol como el de Miguel Marín (q.e.p.d.) contra el Atlante y nadie nos niega la ilusión de ver muy pronto y en vivo, uno del tan buscado "escorpión" que tantos han intentado lanzándose de frente y haciendo contacto con el talón. Todo es y será posible.

De manera que si todo lo que va a suceder en una cancha se definiera por la lógica, estoy seguro que el futbol no tendría tantos adeptos.

Al menos a mí, tendrían que borrarme.

Opina de esta columna aquí

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas