La casa paga...

El futbol profesional sigue buscando fórmulas.

El futbol profesional sigue buscando fórmulas.

Y es que si hablamos de bajas asistencias es un hecho que la televisión le ha robado espectadores a los estadios.

Y aunque efectivamente no hay como presenciar un espectáculo "en vivo", tampoco podemos negar que es mas cómodo quedarse en casa y seguir 2 o 3 juegos incluyendo los internacionales, evitar el gasto de boletos, botanas, bebidas y estacionamiento, las incomodidades del tráfico, los peligros que a veces representa toparse con alguna barra y muchas veces salir defraudado por el futbol ofrecido por el equipo al que apoyamos.

Por todo ello los números dicen que los promedios de entrada han bajado considerablemente en casi todas las plazas.

Torreón, entendiendo los problemas por los que pasó, ya no registra cada 15 días esos llenos a los que nos había acostumbrado, Toluca y Pachuca se quejan con frecuencia de la poca solidaridad de sus seguidores a pesar de que en la cancha los últimos años les han dado satisfacciones deportivas, América encontró en una promoción de 50 pesos entrada general la manera de atraer a sus fanáticos en la Copa Libertadores, Veracruz de plano abrió las puertas en algunos encuentros de la Liga, Chivas quiso venir al DF en un duelo internacional pues al resultar una novedad para los "chilangos" podrían tener una mejor entrada que en el Jalisco y si nos fuéramos caso por caso tal vez sólo los equipos regios y Pumas podrían darse por satisfechos por la respuesta del su público.

Pero el tema no es nuevo, me acuerdo perfectamente que los Potros del Atlante que fueron propiedad de Juan Mata (dueño de una agencia automotriz), también jugaron gratis en el Estadio Azul en 1988 bajo la teoría de que lo que se perdía en ingresos por venta de boletos se recuperaba en alimentos y bebidas consumidos en el interior.

Y tampoco puedo negar que se han intentado promociones y muchas.

Desde invitar a los primeros 5 mil que lleguen al estadio con los colores del equipo local, canjeando taparoscas o cupones en diversos diarios, ofreciendo la actuación de grupos musicales, cantantes, rifas y muchos otros "ganchos" que funcionan por un rato.

¿Qué hacer entonces? ¿Acaso conformarse que sólo en época de Liguilla y los clásicos naturales los aficionados se arremolinen en las taquillas? ¿Tal vez seguir el ejemplo de algunos que venden abonos por adelantado garantizando así una preventa que resulta un albur para quienes apuestan por que su bono resulte un gran negocio en función de la buena campaña de su equipo aunque a veces no sea así?

Lo único cierto es que los Tuzos ya lo hicieron también en su juego decisivo ante Dynamo de Houston invitando a los habitantes de Pachuca a entrar sin pagar y provocaron un entradón que además sin duda les sirvió para ejercer su localía en aquél dramático juego nocturno en un jueves santo.

Pero ¿Es justo que se haya tenido que llegar a eso para provocar el interés de los aficionados para asistir a los estadios? ¿Cómo devolverle al futbol profesional ese interés natural por ver "en vivo" los partidos?

Y es que me acuerdo de una campaña promocional que alguna vez hicieron los miembros de la familia cinematográfica cuando se dieron cuenta que la gente prefería conseguir las películas para verlas en casa y evitar acudir a las salas de proyección... y entonces, vino la frase "el cine, se ve mejor en el cine".

Ignoro si este asunto este en la agenda de los dueños que se reúnen el próximo lunes 7 de Mayo, pero no estaría nada mal.

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