Don Marcelino

Hoy, sobrarán quienes escriban y opinen sobre los temas de moda.

Hoy, sobrarán quienes escriban y opinen sobre los temas de moda.

La Selección Mexicana y sus angustias para llegar a la Final ante Estados Unidos, contrataciones,  refuerzos, la Copa América, Boca Juniors y la Libertadores, Cruz Azul y su apuesta por Markarián, etc…

Pero como se habrán dado cuenta, no me gusta que los hombres que mueren e hicieron algo por nuestro futbol sean ignorados y que quienes durante años escribieron sobre ellos, les llenaron portadas y generaron miles de notas, sólo dediquen una pequeña esquela en un recuadro en las llamadas páginas de "relleno".

Por eso, la desaparición de José Antonio Roca, el Ing. Gilberto Borja y ahora Don Marcelino García Paniagua me dan la oportunidad de platicar a las nuevas generaciones quienes fueron y que aportaron.

A Don Marcelino por fortuna lo traté muchos años primero en su gestión como Presidente de las Chivas y después como titular de la FMF en dos diferentes épocas.

Recuerdo que de entrada se hablaba mucho sobre su gran disciplina forjada en una familia donde su padre fue Secretario de la Defensa Nacional y su hermano una de las máximas autoridades policíacas. Eran hombres de armas tomar pero caracterizados por su compromiso con la justicia.

De pronto, Don Marcelino llego a la Presidencia del Guadalajara y con el que los rojiblancos vivieron aquella Final contra el América y posteriormente su título de 1987 ante Cruz Azul.

Con aquel equipo del "Zully", "Concho", el "Pelón", el "Sheriff", el "Wendy", "Chepo", "Yayo", el "Maestro", "Snoopy" y muchos más.

Fui yo quien trabajando para IMEVISION estuve en las entrevistas de vestidor luego de la coronación y no se me olvida una frase que textual me dijo mientras eufórico abrazaba al joven José Manuel de la Torre.

Y es que pensé que esa expresión en vivo y en cadena nacional era demasiado "subida de tono", aunque hoy nadie se asustaría…

García Paniagua casi llorando de alegría tomó del cuello a "Chepo" y me dijo "¡Mira nada mas que felicidad para estos niños… éste niño todavía esta mamando y ya es Campeón!". Y yo me puse colorado y envié los micrófonos a José Ramón.

Pero así era él, un hombre bronco que no contenía sus emociones, pero noble como el que más.

Años después se hizo cargo de la FMF a unos meses del famoso escándalo de los "cachirules" y su designación no hacía mas que poner en evidencia que el mensaje que se enviaba era: Al frente de un organismo desprestigiado es necesario un  hombre con carácter, derecho, recto y que tome decisiones. Y así fue.

Tiempo después volvió a ese cargo y coherente con sus declaraciones duró muy poco pues sentenció que el día que los acuerdos no se respetaran él prefería irse que ser comparsa.

Fue así que el día que los demás directivos se arrepintieron en una medida para reducir extranjeros en la Primera División, Don Marce no aceptó la falta de seriedad y dijo adiós al puesto en un acto de dignidad que ya no es común encontrar.

Tendría yo mil historias que contar pero espero que estos pequeños apuntes pinten la personalidad de este hombre que cruzó el pantano sin mancharse jamás.

Descanse en Paz Don Marcelino, hombre de valores del que muchos no pudimos despedirnos y a la distancia le decimos ¡A nombre del futbol… gracias!

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