La cruda

Se acabaron las copas del Tri.

Se acabaron las copas del Tri.

Y como balance nos dejan reflexiones importantes para tomar en cuenta.

La Copa de Oro fue un duro encuentro con la realidad.

Veníamos de una Liguilla intensa, de la despedida de Blanco con América, del título Tuzo, de la corona de goleo de Omar, del Draft en Cancún, la mudanza del Atlante y las promesas de Vergara.

Estados Unidos fue una vez más la primera escala de un tour que en algunos momentos tuvo estaciones muy difíciles.

Es un hecho que la Selección vivió situaciones que le complicaron verse bien como canchas, logística, arbitrajes, etc., pero siendo francos ¡El equipo jugaba muy mal!

Aún así se avanzó hasta una Final considerada así desde la configuración y diseño en el papel, y otra vez los "gringos" nos ganaron.

Nos dio coraje, el ánimo se vino abajo y el viaje a Venezuela parecía por demás inoportuno.

Pero "Diosito" es grande y nos dio otra oportunidad.

No se tú, pero yo (parece canción de Luis Miguel) no pensé que Brasil fuera el mejor rival para iniciar en esta Copa América, y sin embargo, hoy Hugo debe estar agradecido.

Buena actuación con alineación sorpresa y nueva inyección de fe.

De un día para otro, el Tri por el que no dábamos un quinto, se convirtió en "el equipo de todos", el "sangrón y caprichoso" Nery fue el nuevo ídolo, el presumido técnico ya tenía motivos justificados para estar orgulloso y la Selección, decíamos, estaba "ahora sí para cosas grandes".

Y comenzaron a llegar rivales que fueron poniendo a prueba al conjunto que día a día parecía haber encontrado la ruta y la gente con una emoción que crecía.

Nos emborrachamos de Tri, se brindó por él y vinieron el "Cielito Lindo" y "El Rey" ¡Qué traigan las otras!... hasta que nos tocó Argentina.

La misma que nos ganó la Final del 93 y eliminó de Alemania.

Entonces, embriagados de futbol y elogios se nos bajó "el cuete" de un jalón… y hubo que volver a casa.

Hoy, días después de la parranda que comenzó en Estados Unidos y terminó en Venezuela, nos ponemos a sacar conclusiones y nos vienen ala cabeza recuerdos de lo vivido las últimas 5 semanas.

Hubo cosas buenas y cosas malas, juegos excelentes y otros pésimos, individualidades para aplaudir y otras para olvidar;altas y bajas en el plantel, escandalitos y escandalotes, quejitas y quejotas, pero siendo francos, sólo aquel que ha bebido las copas del futbol sabe lo que es saborear los verdaderos triunfos.

La juerga tricolor parecía continuar con la Sub-20… pero aunque el arranque fue halagador, los chavos también tropezaron con la misma piedra que detuvo a sus mayores.

Ni hablar,de todo se aprende… ¡Pero que cruda traemos, ya nos repondremos!

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