Lejos de un Mundial, pero...

Venezuela es un país con muchas limitaciones.

Venezuela es un país con muchas limitaciones.

La situación política no tiene unidos a sus ciudadanos y los polos están perfectamente marcados. Unos con Chávez y otros aquí a pesar de él.

Es por ello que el escaparate que les ha dado la Copa América marcará un antes y un después en cuanto a la imagen que han querido proyectar.

Porque la noticia de la cancelación de la señal de Radio Caracas Televisión le dio la vuelta al mundo y puso en evidencia el corte tajante a los derechos de expresión.

Y luego de 2 semanas en este territorio les puedo decir que efectivamente el control que se ejerce sobre los medios no hace otra cosa más que confirmar que efectivamente el régimen de Chávez ha tratado de maquillar la realidad en sus medios de comunicación para que los visitantes nos llevemos la mejor de las impresiones... pero no ha podido.

Venezuela, como les decía, tiene muchos problemas sociales y su economía sufre los estragos. La mayoría de sus habitantes vive con lo mínimo indispensable, carece de automóvil y han visto en estas 3 semanas un oasis que les permite generar algunos ingresos adicionales a través del dinero fresco que traen los visitantes a su Copa América.

Pero lo que más me ha impresionado son sus estadios... esos si ya los quisiera México.Hermosos, funcionales, cómodos, perfectamente proyectados, con el tamaño ideal y llenos de colorido… aunque esto mismo ha irritado más a la población pues para invertir en ellos se habla de cantidades que superan los 40 millones de dólares por cada uno.

Aún así algunos dicen aquí que están listos para que algún día la FIFA los considere para un Mundial y yo me pongo a pensar que no es tan fácil.

Alguna vez un directivo mexicano dijo en el 86 que para organizar nuestro segundo certamen sólo se había necesitado de un bote de pintura y una brocha, pero hoy en día ya no es tan sencillo.

Una Copa América tiene exigencias que con el mínimo indispensable de recursos, que son muchos por cierto, los venezolanos pueden decir que están cumpliendo, pero hablar de una Copa del Mundo son palabras mayores para las cuales definitivamente aún no están preparados.

Nueve bellos y funcionales escenarios son importantes, pero no es todo lo que se requiere… me temo que si bien les va, se tendrán que formar en una fila que les dará boleto como aspirantes mas allá del 2030 y para entonces falta mucho.

Mis respetos y mi aplauso para los venezolanos que hoy viven una fiesta y han resultado magníficos anfitriones, pero no los ilusionen con asuntos que nada tienen que ver con esta justa regional.

Estimado señor Chávez, prometer que va por algo tan grande suena a mentira y no se vale engañar a quienes hoy están entregados a su "Vinotinto" (la Selección) y ya también imaginan que son tan buenos en el futbol como Brasil, Argentina o México.

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