Luto por Fontarrosa

Creo que alguna vez les platique de una pasión.

Creo que alguna vez les platique de una pasión.Me encanta dibujar caricaturas, y de hecho en algún tiempo me dediqué a eso comenzando ahí mi relación con los medios de comunicación en 1980.

Por eso la noticia que leí hace unas horas me tiene sumamente triste.Murió un hombre al que admiré muchísimo, el caricaturista argentino Roberto Fontanarrosa, un gran, pero gran futbolero que dejó de existir a los 62 años luego de sufrir un paro cardíaco causado por la esclerosis lateral amiotrófica que le afectaba desde hace 2 años.

Debido a ello me cuentan que su trabajo ya no podía ser el mismo y casi se limitaba a dictar sus ideas a 2 dibujantes que plasmaban, con la supervisión del autor, los comics de sus famosos personajes.

Estamos hablando del hombre que inventó a "Boggie el aceitoso", que seguramente habrás visto en la revista Proceso y padre también del simpático "Inodoro Pereyra".

Les cuento que Roberto, nacido en Rosario, era un fanático del futbol como pocos, y es comparado en Argentina con genios como Quino (el creador de "Mafalda") que no sólo se limitó a dibujar tiras cómicas, sino que también fue autor de varios libros que casi siempre tenían como tema principal el futbol.

El famoso "Negro" estuvo todavía hace unos meses en una silla de ruedas presente el la Feria Internacional del Libro en Guadalajara para recibir un premio, muchos que ya conocían su padecimiento no escatimaron en guardar sus sentimientos sabiendo que tal vez esos abrazos eran ya la despedida.

Roberto ilustró y escribió tres novelas, 11 libros de cuentos, 15 libros de humor gráfico, una docena de libros sobre futbol, además de miles y miles de viñetas para diferentes libros y revistas.

Era además el caricaturista diario en el periódico Clarín que se edita en Buenos Aires, el cual sin sus apuntes, no será el mismo.

Y tomando textuales palabras recién dedicadas a Fontanarrosa por mi buen amigo Juan Villoro me permito reproducir una semblanza…

"Roberto cultivó un humor inteligente creando personajes inolvidables como Boggie el aceitoso, muy políticamente incorrecto. Al mismo tiempo, fue buen cuentista y se distinguió por el lenguaje coloquial, de los barrios argentinos y rosarinos y hacer que esta lengua entrara sin pérdida en la literatura y fuera comprensible para los lectores de las más diversas latitudes".

Los aficionados al futbol le debemos cuentos inolvidables, donde combina la pasión por el juego con la pasión por la escritura.

Sus personajes hablaban de cosas cotidianas, de charlas de amigos en un bar, del novio cornudo, de la vecina, del árbitro, de los técnicos y del famoso partido dominguero.

El mismo Fontanarrosa solía decir… "De mí se dirá que soy un escritor cómico y es cierto, no aspiro al Premio Nobel pero me doy por bien pagado cuando alguien se me acerca y me dice…  me cague de la risa con tu libro".

Si lo conocías, sabes de qué te hablo, y si no, te sugiero hoy más que nunca que busques alguno de sus libros...

¡Adiós maestro, tú te vas al vestidor, pero tus personajes se quedan en la cancha!

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