Los niños de oro

La moda de los "niños prodigio en el futbol" está en su apogeo.

La moda de los "niños prodigio en el futbol" está en su apogeo.

Miles de papás de todo el mundo llevan a sus hijos a jugar los fines de semana y los siguen con una cámara para después llegar a casa y editar una película con las mejores acciones.

El sueño es muy claro... "quiero que los grandes equipos se fijen en él". Y no importa si el chamaco tiene apenas 5 o 6 años... "ya se le nota que va a ser el nuevo Maradona... ¡Mira como le pega, como la toca y como remata!... mi hijo es un genio". así mas o menos está sucediendo.

Lo peor es que en efecto, los grandes equipos europeos están recibiendo ese material y en algunos casos impresionados por el escuincle mandan una carta de regreso convocándolo para que llegue al club y se incorpore a las Fuerzas Básicas con un sueldo modesto pero que abre la posibilidad de mejorar si el chavo sube su nivel.

Algunas veces quiero suponer que en la maleta de esos "jóvenes valores" aún irán la mamila, el chupón y el osito de peluche con el que todavía quieren dormir...no es su culpa que los papás tengan otros proyectos para ellos.

Yo, les confieso que soy padre de un chavito de 8 años al que le encanta el futbol... juega todo el día, lo ve en televisión, se la pasa con el X Box, y está inscrito en más de una escuelita lo cual provoca que los fines de semana los horarios de sus partidos choquen y haya que decidir con quien va a jugar.

Situación que por cierto hemos decidido deberá terminar este año pues debe elegir cual es el equipo al que quiere defender y comprometerse con él al 100 por ciento para no fallarle nunca.

Todo es un premio por portarse bien, ser obediente y sobretodo sacar buenas calificaciones en la escuela.

Pero aún cuando como papá orgulloso puedo presumir que "toñito" es muy bueno, que mete muchos goles, que hace cosas en la cancha que impresionan, etc, estoy perfectamente ubicado y sé que como mi hijo debe haber cientos o miles de niños que cuando juegan lo hacen igual o mucho mejor.

Y no faltan quienes suponen que porque "estoy en el medio" voy a tener privilegios para llevarlo directamente a jugar con los Pumas, el Pachuca, el América o directamente a la cantera del Real Madrid y Barcelona.... pero, para nada.

¡Claro que me encantaría que algún día su calidad le permitiera a los 17 o 18 años estar debutando en Primera División!... pero en todo caso sería porque el curso normal de su proceso lo llevó allí y no por una presión desde casa o las "palancas" que influyeran para ponerlo en un lugar donde tal vez otro tuviera más méritos. Tarde o temprano sería frustrante para el resto de su vida saber que llegó sin merecerlo y terminó perdiendo tiempo que pudo haber aprovechado en otras cosas.

De manera que, con conocimiento de causa, les confieso que me dan pena los padres que presumen que sus "hijos prodigio" ya fueron fichados por equipos importantes.

¿Pensarán acaso si su niño verdaderamente quiere eso para su vida, si se dan cuenta que les quitarán las horas de escuela, recreo y juegos con sus amigos, los fines de semana, las fiestas, la despreocupación propia de la edad y momentos que jamás volverán a cambio de presionarlo con una carrera futbolística que no es otra cosa que el sueño frustrado de papá?

Obviamente esta columna recibirá muchas críticas, las respeto pero así pienso y perdón que aquí termine pero "toñito" está de vacaciones y nos vamos al cine para después ir a nadar, jugar nintendo y ver la tele…o sea lo que un niño de su edad normalmente hace cuando no va a la escuela.

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