Prueba superada

Y finalmente... el estadio abrió.

Y finalmente... el estadio abrió.

Atlante recibió a los Pumas en el Andrés Quintana Roo y así las especulaciones sobre el retraso en las obras, la falta de garantías, los temas de seguridad, la preocupación por el estado de la cancha y todo de lo que se habló las últimas semanas tuvo un final feliz.

De manera que habrá que reconocer que gracias a la fe de la Directiva, la inyección de dinero que hizo el Gobierno de Cancún, Quintana Roo, la entrega sin descanso de miles de trabajadores (de los cuales uno pagó las consecuencias muriendo en un lamentable accidente) y el empuje de una afición que presionó con abonos comprados en pre-venta para que al fin este sábado 11 de Agosto del 2007 pase a la historia como fecha inaugural de otro inmueble en Primera División.

Es obvio que le faltan mil detalles, que esa misma noche la Directiva de Pumas se quejó por no tener un lugar seguro designado para ellos, que lo mismo pasó con la prensa o quienes debieron transmitir el juego en sitios incómodos y que la entrega de gafetes no tuvo el control ideal, pero la verdad cuando yo vi las fotografías de la obra hace un mes jamás hubiera creído que terminaran para estar listos en la segunda jornada... y sí pudieron.

Aunque ahora que hay tiempo para seguir metiendo mano, ya se sabe que deberán mejorar el terreno de juego para evitar alguna lesión, que hay que considerar las rejas para dividir la tribuna de la cancha y evitar un incidente al no poder controlar una invasión, que hay espacios especializados que requieren de comodidades que con el tiempo seguramente tendrán... pero insisto que si tomamos en cuenta que hace 3 meses ese lugar era completamente distinto, se debe aplaudir el esfuerzo realizado para terminar la obra.

Curiosamente hace algunas semanas estuve en Venezuela y escribí que estaba asombrado de la belleza de sus escenarios que además son funcionales, modernos y no le piden nada a los que presentaron Alemania y Corea y Japón en las últimas Copas del Mundo.

Pero igual que pasó con Atlante en Cancún, también en la Copa América estaban terminando "los pequeños grandes detalles" minutos antes de la patada inaugural. Ni qué decir de las fachadas, pues allá en Venezuela obviamente dieron prioridad al campo, tribunas y palcos de transmisión y poco les importó que por fuera los estadios aún parecían en la primera etapa de su construcción, sin pintura y mucho menos estacionamientos funcionales.

Y no es que sea conformista... ¡claro que todos debiéramos exigir que los estadios, para los cuales se cobra boleto como si estuvieran listos, tuvieran la obra terminada al 100%!, pero entiendo que hacer un estadio no es cosa de todos los días y son miles los pequeños "pendientes" que deben cuidarse antes de decir que está terminado en su totalidad.

Finalmente, Atlante no pidió asilo a nadie (bastante tenían ya sus aficionados inconformes con la lejana mudanza para además llevarlos de "arrimados" a otro lugar en las primeras fechas) y cabe esperar que el entusiasmo por el trabajo no afloje los próximos 15 días, pues Morelia los visitará el sábado 25 y no hay excusas para prometer soluciones a los temas que quedaron inconclusos.

Por si algo les faltara esa noche... Nkong hizo un gol para los Potros y le ganaron a los Pumas.

De manera que quiero suponer que luego de muchas semanas de angustia al término de la jornada sabatina, la Directiva Azulgrana habrá respirado profundo, meditado su "locura" y brindado con justicia por un final feliz.

Pero la historia sigue... y ahora  le toca al equipo hacer que esta aventura siga siendo exitosa.

Y es que si "Roma no se hizo en un día", al Atlante de Quintana Roo hay que reconocerle que levantaron una plaza de Primera División donde no la había en menos de 100 tardes... y supongo que eso no es fácil.

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