El libro de José Ramón

Hace unos días aparecio el libro "Mi Pasión" de José Ramón Fernández. Y debo reconocer que luego de leerlo prácticamente conocía el 80 por ciento de su contenido.

Hace unos días aparecio el libro "Mi Pasión" de José Ramón Fernández. Y debo reconocer que luego de leerlo prácticamente conocía el 80 por ciento de su contenido.

Muchas de las cosas que escribe las viví muy cerca y el resto se las escuché a él o la gente más cercana durante los 15 años que trabajé bajo sus órdenes primero en Imevisión y luego TV Azteca. Y sé que a la fecha hay muchos que siguen opinando que su forma de ser y tratar a la gente cuando estaba al aire no era la ideal, que intimidaba a los jóvenes, que a veces ejercía su liderazgo con prepotencia y que en ocasiones inlcuso parecía grosero, tal vez.Pero también debo decir que a José Ramón se le aprendía y mucho. Era exigente y le molestaba que alguien no estuviera preparado, que no supiera del tema que hablaba y no cualquiera podía debutar haciendo comentarios junto a él en un partido y mucho menos en DeporTV.

Particularmente, imagínense, entré al Canal 13 cuando las "Vacas Sagradas" eran también Don Fernando Marcos (otro maestro), José Luis Lamadrid, Fernando Alonso, Raúl Orvañanos, Carlos Albert, Alberto Fabris y la nueva camada con Emilio Alonso y Francisco Javier González.

A los pocos meses vino el Mundial 86 y también pude alternar con los invitados especiales como Miguel Marín, Aarón Padilla e Ignacio Trelles entre otros.

Todo en lo que fueron los primeros Protagonistas, programa pionero y que marcaría época. Pero en esta columna no pretendo seguir hablando de mí sino del autor de "Mi pasión".

Y es que desde siempre he reclamado que faltan libros que documenten el paso de los grandes personajes en la historia de nuestro futbol, y aquel que no reconozca a Jose Ramón como uno de ellos, simplemente estaría ignorando al comentarista más polémico y controvertido en las últimas tres décadas.Frente a las cámaras no era monedita de oro, se metía con directivos intocables, era vulnerable a vetos, fue demandado, criticaba sin medida al América y Televisa, ponía en tela de juicio a los árbitros y muchas veces llegaba hasta el insulto para remarcar su enojo.

En varios capítulos del libro, me doy cuenta que actualmente esas posturas parecerían normales, pero quienes vivimos con él aquellas épocas sabemos que en esos tiempos los críticos no abundaban, los demás medios obedecían a intereses que dejaban solo al que se salía de las críticas "light".

Debo decir que cuando dejó de narrar extrañé su tono de voz llevando la crónica, y que también en los últimos años poco a poco los programas que conducían ya no tenían aquel empuje de los tiempos que compartí con él en los también históricos En Caliente.

Supe que la salud le comenzó a fallar y se notaba al aire, por eso supongo que en común acuerdo con la empresa prefirio hacerse a un lado y tomar un descanso. No sé si vuelva a la tele, si lo haga en su casa de siempre o en una nueva, si busque a sus compañeros de la vieja guardia o prefiera seguir formando a otras generaciones.

Pero en conclusión, su libro me puso a pensar muchas cosas y extrañar épocas de las que me siento orgulloso. Ya cada quien tendrá su opinión de quién es o qué tanto le dejó en su trayectoría periodística, yo le agradezco por esos momentos que viví, que viajé y que inicié trabajando en lo que más me gusta, hoy sé que su pasíon se transmitió a muchos que estudiamos en su escuela. Y qué bueno que se le ocurrio escribir el libro.... te lo recomiendo.

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