¿El cliente siempre tiene la razón?

Creo que no. Y es que aunque todos sabemos también aquello de que "el que paga manda" en el mundo del futbol las cosas pueden ser distintas a partir de que se involucran pasiones y sentimientos.

Creo que no. Y es que aunque todos sabemos también aquello de que "el que paga manda" en el mundo del futbol las cosas pueden ser distintas a partir de que se involucran pasiones y sentimientos.

Y que conste que no quiero referirme aquí a los abucheos y silbidos que se llevan quienes juegan mal, no convencen o pierden dando lástima en un partido.

No, eso es válido y parte de los derechos que tiene el que al pagar su boleto a un espectáculo donde se interactua con los protagonistas, le permite al aficionado manifestarse como mejor le parezca, siempre y cuando no rebase límites ni se agreda personalmente.

Pero lo que es un hecho es que el Atlante, flamante Campeón del futbol mexicano se acaba de llevar un balde de agua por parte de su propia porra cuando hace un par de días quisieron compartir con los capitalinos su corona y la fiesta terminó en gritos y mentadas.

Y es que el equipo filial en la Primera "A" (León) les ganó por 1-0 y lo que de arranque eran porras y festejos se convirtió en reclamos airados que provocaron que la tan anunciada vuelta "olímpica" con el trofeo en las manos se quedara para mejor ocasión.

A todo esto, el siempre tranquilo "Profe" Cruz salió tan molesto que literalmente reprochó la infidelidad de sus seguidores y les echó en cara aquello de que... "por eso nos fuimos de aquí".... ¡órale!

¿Quién estuvo mal en este caso?¿Será que la porra siempre tiene que aplaudir en las buenas, en las malas y en las muy malas?¿Los jugadores deben soportar insultos en un juego amistoso que pierden pese a que se pretendía que fuera un duelo de agradecimiento con su gente?¿El técnico debe reprochar públicamente la actitud de sus fanáticos?¿Tendría que callarse y aceptar que le fallaron?¿Y realmente en un juego de esas características se puede hablar de fallarles?

Como conclusión, creo que sí, el que paga manda y tiene derecho a exigir que se le cumpla, igual en un circo, teatro, corrida de toros o partido de futbol, pero...

En el futbol habría que ser también más agradecido y solidario con la causa. Arropar sin caer en apapachar y consentir, alentar cuando se requiere una palmada y comerse con los suyos una derrota cuando ésta se dio producto de un duelo cerrado donde se lucho de tú a tú.

Hoy el tema tal vez no deba siquiera magnificarse, pero ¿cuantas veces también hemos visto este fenómeno de pasar del amor al odio en un instante con la Selección Nacional?

En fin, que en la conciencia de cada aficionado quedará hasta dónde se le entrega a quienes defienden sus colores.Opina de esta columna aquí.

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