Los 500 de Archundia

No es fácil sobrevivir en ese medio.

No es fácil sobrevivir en ese medio.

Y es que además de la crítica a la que están sujetos los árbitros por parte de equipos, aficionados y periodistas, es muy evidente que entre ellos mismos la grilla también es dura.

Porque aunque en algunos momentos críticos aparecen como un gremio muy unido capaz de amenazar con parar al futbol mexicano, la verdad es que entre más platica uno con los involucrados en ese sector, más se llega a la conclusión que ahí, como en muchos ámbitos, cada quién jala agua sólo para su propio molino.

Por eso, el que Armando Archundia haya llegado a 500 partidos pitados en Primera División, es digno de aplauso y reconocimiento.

Y no entraré a los números y estadísticas que aquí mismo en MEDIO TIEMPO puedes consultar al detalle, pero sí les platicaré algunas experiencias con el hoy considerado "hombre récord".

La primera hace casi 10 años, cuando Armando que ya despuntaba como buen juez, aceptó una invitación para pitar algunos meses en Japón.

Lejos de su familia, de sus amigos, sin conocer el idioma, dejando sus costumbres y solamente acompañado de un silbato, tarjetas y su capacidad en la que confiaba más que nada ni nadie.

A su regreso lo encontré en un aeropuerto y muy ilusionado me dijo que ese viaje lo había motivado a pensar mas allá de nuestra liga por lo que no descansaría hasta llegar a una Copa del Mundo. Tal y como sucedió en Alemania 2006 donde por cierto alcanzó 5 actuaciones.

Tiempo después, también recuerdo que tuvo un notorio bajón en su nivel y luego de un par de encuentros complicados, en donde de forma consecutiva fue señalado como culpable de incidir en los resultados por errores garrafales, tuvo incluso que someterse a terapias psicológicas que le ayudaron a superar el momento crítico.

Fue también acusado hace un par de años de ser el líder de un movimiento que terminó con la salida de Codesal y Ramos Rizo, pero lejos de engancharse en las acusaciones de que fue objeto (y que sólo entre ellos sabrán quién dijo la verdad) se dedicó a seguir alcanzando sus metas y cerrar la boca.

Hace poco también me platicó algo que me pareció sumamente curioso, pues dice que cuando va en su auto rumbo al estadio para hacer su trabajo, tiene una terapia motivacional un tanto extraña pero para él... efectiva.

Sucede que a todo pulmón canta "el rey"... el tema de José Alfredo Jiménez que dice que "con dinero y sin dinero hago siempre lo que quiero y mi palabra es la ley..." y es evidente que también le funciona.

Así las cosas, el reconocimiento que recibió el domingo previo al juego entre Toluca y Tigres aunado a su inquietud permanente por seguirse preparando con una carrera alterna y la consolidación de una familia ejemplar me obligan a no pasar de largo el acontecimiento.

Bien por Armando Archundia, quién hasta donde sé no quiere aún cerrar los capítulos de su historia arbitral y va por Sudáfrica 2010.

Y no dudo que ahí estará... lo digo con pleno conocimiento de causa.

Opina de esta columna aquí.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas