La Eurocopa del 96

Me lo preguntan con frecuencia… ¿de los eventos cubiertos en más de 20 años, con cuál te quedas?

Me lo preguntan con frecuencia… ¿de los eventos cubiertos en más de 20 años, con cuál te quedas?

Sin dudar respondo que fue aquella Eurocopa de Naciones en Inglaterra 96. Y cuando supongo que sólo fue mi percepción, me doy cuenta que lo mismo han respondido algunos amigos y colegas que también compartieron esa experiencia.

Pero ¿qué tuvo de mágico ese evento si por la naturaleza propia de la competencia ni siquiera vivimos la emoción de involucrarnos con nuestra Selección, el colorido que le dan los mexicanos a cualquier evento y esa adrenalina que nos recorre el cuerpo cuando sabemos que el Tri compite?... y tal vez esa fue parte de la respuesta.

Mucho habrá tenido que ver que algunos de nosotros jamás habíamos estado en Londres, Leeds, Manchester o en Liverpool. O también el saber que ahí se reglamentó el futbol. Pero (toda proporción guardada con nuestro país pues ya sé que cuestionarán que aquí es igual y les aseguro que no )  la experiencia de subir a un tren repleto de escandalosos aficionados locos por su equipo cantando a coro , pintados, con pelucas, banderas y camisetas de su selección.

Escuchar con la misma pasión y en el mismo vagón a niños y mujeres guapísimas actuando como poseídos, comprar durante tres semanas libros, revistas y diarios con análisis, columnas, gráficos, fotografías, historia, estadísticas e información como en ningún otro país antes encontré, ver la televisión metida al 100 por ciento en el evento teniendo a la Euro como único tema, oler el pasto de los estadios viejos pero remodelados y principalmente tener la oportunidad de narrar partidos desde los mejores lugares... ¡Qué más podíamos pedir!

Recuerdo que por lo menos tres veces coincidí con Jorge Valdano y Marcelo Bielsa en algún tren que nos llevaba de una ciudad a otra.

El idioma los unía, y mientras extrañados los ingleses se les quedaban viendo con curiosidad, no había mas que escucharlos platicar sobre los planteamientos anotados horas antes. Sentados de frente, con una pequeña mesa que los separaba, dibujando esquemas, rayando papeles y cuadriculando hojas para marcar las zonas de juego.

Salíamos del estadio por Imevisión Fco. Javier González, Emilio Fernando Alonso, Roberto Gómez Junco y José Ramón Fernández  y por Televisa, Raúl Orvañanos, Enrique Bermúdez, Raúl Sarmiento y Javier Alarcón con un clima frió que nos invitaba a meternos al restaurante o pub más cercano donde nos quedábamos horas comentando el juego.

Todo mientras la televisión inglesa nos mostraba ángulos nuevos, seguimientos individuales, repeticiones y resúmenes del evento que traía de cabeza a los anfitriones y todos los que estábamos allá.

Y aunque Italia, la República Checa y los propios ingleses se perfilaban al título, eran los alemanes quienes con paso de Campeón dejaban en el camino a rusos e italianos. Mas adelante, los croatas eran sus víctimas en cuartos y ¡cómo olvidar aquella Semifinal ante Inglaterra (con todo y su estrella Gascoinge ) que finalmente ganaron en penales!

No menos emocionante la llegada (en metro pues no había de otra) al histórico estadio de Wembley el 30 de junio para transmitir la Final y aquella coronación de los teutones.

El público cantando al mismo tiempo el tema de "Three Lions"  y un emocionante  ¡football';s coming home! que nos acompañó como tema oficial desde el primer día.

Por eso cuando Oliver Bierhoff marco el gol que puso fin al evento a muchos de los asistentes se nos enchinó la piel en una mezcla de sentimientos que comenzaban con la tristeza de saber que la fiesta se había terminado.

Y aunque gracias a mi profesión puedo presumir de haber cubierto las últimas seis Copas del Mundo, Juegos Olímpicos, Eliminatorias, Panamericanos, Centroamericanos, Juveniles, Copas de América, Libertadores, Sudamericanas y muchos amistosos internacionales… ¡nada como aquella Eurocopa de 1996!

Todo eso hace que hoy que trabajo a distancia la edición 2008 de la Eurocopa de Naciones, las imágenes de esa edición vengan una tras otra a mi mente reforzando que hasta hoy, ese ha sido "mi gran evento".

Y no pierdo la esperanza que algún día los ingleses sean sede de otro Mundial (pues ya en el 66 hicieron uno). Según yo, ¡sólo eso podría superar lo vivido hace 12 años!

Estoy seguro que si alguno de mis lectores ha tenido también la fortuna de estar en una Euro sabrá que no exagero.Opina de esta columna aquí.

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