Meterse en ';Honduras';

Sven-Göran Eriksson tendrá un debut especial.

Sven-Göran Eriksson tendrá un debut especial.

En partido oficial, eliminatorio, en el Estadio Azteca, sin conocer a muchos de sus jugadores y con una sola consigna que quienes lo contrataron le han repetido una y otra vez.

"No puede perder, no puede perder, no puede perder, no puede perder, no puede perder, no puede perder, no puede perder, no puede perder, no puede perder".

Y también hay 10 cosas que el sueco debe tener muy claras:

1.- La afición necesita volver a confiar en su Selección 2.- Los patrocinadores no se imaginan sin el Mundial 3.- Por su "nombre y experiencia" desplazo a los técnicos mexicanos 4.- Debuta en casa y sería imperdonable no ganar 5.- Manejará a la que se dice es la mejor generación de la historia 6.- Nunca nadie contó con tantos mexicanos en el exterior 7.- Las cadenas televisoras son sus incondicionales 8.- Su sueldo es verdaderamente envidiable 9.- Tuvo la libertad de elegir a su grupo de auxiliares 10.- Pudo convocar a los naturalizados que quiso

Aunque obviamente nuestro rival también vendrá a México por lo suyo.

Saben los hondureños que no somos infalibles en el Coloso de Santa Úrusula, que una vez Costa Rica ya pudo llevarse los tres puntos después de un inesperado 2-1 en las Eliminatorias del 2001, que con técnico nuevo México podría pagar el derecho de piso al no conocer el ambiente y a sus propios jugadores, que si nos hacen un gol tempranero la gente se puede "voltear" si el tiempo avanza y no hay empate e incluso el argumento clásico de que "seremos once contra once y el balón es redondo".

Yo creo que el juego no será fácil como muchos piensan, pero somos claros favoritos.

Hay que ganar porque la experiencia de nuestros jugadores y su capacidad futbolística está fuera de discusión.

Y también porque el Estadio Azteca siempre pesará sobre los rivales, no nada más por su majestuosidad sino por el apoyo que cuando se llena no se compara con ningún otro.

La única duda es conocer la alineación que mandará a la cancha, si los tres naturalizados jugarán al mismo tiempo, si respetará jerarquías, si sorprenderá o no con un elemento que nadie imaginaría como titular, si Blanco será su eje, si arranca Oswaldo o lo hace Memo, si Márquez deja su gafete a otro compañero, si visten de verde o blanco, si el estadio se llena o no, si ganan como sea o lo hacen gustando y goleando, etc.

Pero insisto que México debe ganar.

Y hacerlo como sea, jugando bien, o jugando mal, con o sin polémica arbitral, por la mínima diferencia o con goles en cascada; convenciendo o dejando dudas, pero... no puede perder, no puede perder, no puede perder.

Y si por algo la noche se nos viene encima... una cosa le garantizo al nuevo técnico.

Fieles a la costumbre de extrañar al que se fue, el grito más sonoro será el de: ¡Hugo, Hugo, Hugo, Hugo, Hugo!

Ojalá que no.

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