Los que hacen diferencia

América era uno "con o sin" Reinoso.

América era uno "con o sin" Reinoso.

Cruz Azul no era lo mismo sin Marín.

Toluca se veía diferente con Cardozo.

Santos de Brasil era uno más sin Pelé.

Los Pumas cambiaban con Cabinho.

Cruyff hacía diferencia para Holanda.

Y Toros Neza dependía de Mohamed.

Así podría seguir enumerando muchos ejemplos de jugadores emblemáticos, importantes y desequilibrantes de equipos que podían mostrar una cara radicalmente distinta si ellos jugaban o no.

Luego del último partido de América ante Cruz Azul me queda claro que pese a lo que digan o acepten sus técnicos y dirigentes, ese equipo tiene un 100 por ciento de dependencia sobre dos hombres: Guillermo Ochoa y Salvador Cabañas.

Ellos dos cargan con el peso de los resultados, de ellos depende que las Águilas anden bien o anden mal, una acción o una genialidad suya le da vuelco a la historia de los partidos.

Sencillamente sin ellos América podría ser uno más.

Y es que hoy en día el argumento de que lo que funciona es el conjunto donde cada quién hace su labor y ninguno es la estrella suena bonito pero no es real.

Ayer, hoy y siempre los cracks son los cracks.

Un balón dirigido al área no termina igual si le llega a Salvador Cabañas que si lo recibe cualquier otro.

Un tiro al marco que parece un inminente gol se le puede ir a la mayoría de arqueros pero solo un excepcional como Memo puede llegar al ángulo imposible.

Y es que los hombres que marcan diferencia están perfectamente detectados.

Aunque también hay que decir que existen futbolistas como Rodrigo "Pony" Ruiz que funcionan estén donde estén y otros como aquel Marco Antonio "Fantasma" Figueroa que el día que salió de Morelia nunca fue igual.

Pareciera que el chileno estaba mandado a hacer pero sólo para funcionar con un equipo y nada más y como él sobran casos de estrellas en cuadros provicnianos que apenas llegaban al América o Cruz Azul y se perdían entre los demás, siendo que con su club de origen eran unos verdaderos fenómenos.

El caso de Cabañas va que vuela para ser ubicado en ese renglón de los "fuera de serie" que han venido a México al lado entre otros de Aguinaga, Ruiz y su propio compatriota, José Saturnino Cardozo.

No importa cómo y a dónde le llegue el balón, cuando lo recibe siempre hay peligro de gol y por eso hasta que él llegó al América, su criticado equipo cambió, gustó y ganó.

Sí, Salvador los salvó de más críticas y ahora que se cuiden los Pumas... ¡"chavagol" está de vuelta!

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