Mugrosos y caguengues

Jorge Vergara es futbolísticamente un "bipolar".

Jorge Vergara es futbolísticamente un "bipolar".

Capaz un día de tomar una decisión acertada, anunciar proyectos innovadores y ser aplaudido por su atrevimiento pero al siguiente cuestionado por declarar tonterías, asumir posturas radicales, ser intransigente o llegar al insulto con quién sea.

Autor de la famosa frase de que "ganamos por un mugroso gol" minimizando alguna victoria de su equipo, hombre que un día homenajea a una leyenda y al siguiente le falta al respeto a sus figuras en activo.

Creador de los polémicos desplegados que le costaron más de una llamada de atención y le ganaron varios enemigos.

Se ha metido con los Pumas, los Tuzos, el América, la Federación, Blanco, Hugo, La Volpe y muchos más.

Ha corrido sin menor justificación que "no coincidir con su filosofía" a Daniel Guzmán, "Yayo" de la Torre, Hans Westerhoff, Xavier Azkargorta, Benjamín Galindo y "Chepo" de la Torre, más los que se acumulen. Y por cierto, hasta la fecha nadie atina aún a descifrar la famosa filosofía.

Auténtico, autoritario, contundente, sarcástico, bonachón, duro, inteligente, antipático o líder según como a cada quien le vaya en "su feria".

Y justamente cuando su nombre aparecía como impulsor de la contratación de Sven-Göran Eriksson, mientras diseñaba la nueva fotografía del equipo bañados con lodo en lo que será su nuevo estadio y recién salido de una larga audiencia donde sigue peleando por la propiedad del club… ¡un nuevo escándalo!

Volviendo al "ojo del huracán" pues malinterpretado o no, dijo que su equipo sería "caguengue" si se deja influir por la presencia de Koeman en su palco.

Todo porque ante los rumores de la inestabilidad de Efraín Flores al frente de las Chivas, tuvo el "tino" de invitar al holandés para ver su juego ante Pachuca desencadenando todo tipo de opiniones sobre el poco tacto con el actual técnico de "embarrándole" al sucesor y poniéndolo en la encrucijada de marcharse por dignidad o quedarse con el argumento de que "no tiene nada de malo".

Y entonces el término de "caguengue" sacudió a todos, aún cuando ya también alguna vez se lo había aplicado al representante de Omar Bravo, cuando según él ese muchacho estaba mal influenciando y distrayendo a su delantero.

Finalmente "caguengue" o no, el representante logró que el jugador aguantara la terminación de su contrato, le consiguió equipo en Europa y le hizo ganar mucho dinero a Omar.

Pero como "genio y figura hasta la sepultura" yo diría que las polémicas actuales son "una más" en la historia que sin duda alguna dejará huella en nuestro futbol, para bien o para mal Jorge Vergara.

Y si no, ¿díganme qué otro directivo le hace sombra?

PD. Por cierto que este fin de semana y luego de tantos huracanes en su campamento, ¡qué bien le supo su triunfo ante Jaguares, aunque haya sido solo por un mugroso gol!

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