¡Cómo no te voy a querer!
Los Pumas son como una novia tormentosa.
La quieres, te le entregas y de pronto ¡te sale con cada cosa!
Un día parece que todo es perfecto, juega bien, gana, suma y te emociona.
Al otro pierde con el más débil, juega mal, no tiene pies ni cabeza, se olvida del gol y terminas sin querer saber de ella durante toda la semana.
Y para muestra basta con poner de ejemplo el Apertura 2008.
Con un inicio de 5 victorias en 7 partidos… ¡qué más se puede pedir!
Apenas una derrota como visitante y por un solo gol ante Monarcas Morelia, más un empate en la casa del Campeón Santos. Honestamente nada que recriminar.
¡Pero después… puras vergüenzas!
Siete partidos que derrumban anímicamente a cualquiera.
¿Era ese el compromiso de amor que le juraron a sus aficionados quienes por cierto jamás los dejaron solos en su casa?
San Luis, Atlante y Cruz Azul le arrebataron los 3 puntos y 4 tristes "empatitos" ante América, Puebla, Indios y Guadalajara sirvieron apenas para acumular los besos de "peor es nada".
Pero cuando más negra se veía la noche y mientras las cartas de promesas parecían haberse terminado… ¡vino la cita con su destino en un romántico y selvático lugar llamado Tuxla Gutiérrez!
Ahí donde hace un año la UNAM estuvo también a punto de "cortar" al "Tuca" y sin embargo se ganó una nueva oportunidad después de aquel gol en tiempo de reposición de Esteban Solari.
Y así "en el mismo lugar y con la misma gente" como diría la canción de Juan Gabriel, los de azul y oro renovaron los votos y compromisos con su afición saliendo con el 3-0 a favor.
Mismo resultado que sumado al 3-0 ante los Tecos, hoy los tienen en los cuernos de la luna.
Con boleto en mano para la Liguilla, líderes de grupo y a sólo 3 puntos de San Luis Potosí, con lo cual incluso aspiran a la Liguilla, el anillo de compromiso que une al equipo con su gente hoy se nota más afianzado que nunca.
Y por eso no me extraña todo lo que escuché el pasado domingo al salir del Estadio Universitario poniendo atención a seguidores que ya decían "ahora sí estamos para campeones", "ya no nos para nadie" o "si aseguramos el liderato la Final-Final sería aquí".
De manera que otra vez el idilio ha resurgido.
A través de la televisión los rostros emocionados de López Dóriga, Loret de Mola, el Rector Narro Robles, Diego Luna, Gael García y Germán Dehesa refuerzan la convicción de su amorío.
Hoy irle a Pumas vuelve a ser lo "políticamente correcto".
Y aún cuando el torneo mexicano se ha cansado de darnos muestras de su "regular irregularidad", el amor por el equipo del Pedregal se aviva y vuelve a hacer soñar a los involucrados.
¡Cómo no te voy a querer!
Apréndanse muy bien esta romántica y comprometida tonada deportiva, porque estoy convencido que esta novia ya le dio sus "picones" a la afición en esta temporada pero ha vuelto para entregarse más que nunca a ella y darle el "sí".
¡Total… las 7 semanas de distanciamiento que tuvieron no son nada comparadas con las satisfacciones que se han vuelto a brindar! Así es el amor y así son los Pumas.
Y aquel universitario que esté libre de culpa… que lance la primera "goya".
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