Pasar de "panzazo"

No sé por qué nació el término.

No sé por qué nació el término.

Me suena tal vez a un clavadista que seguramente dio la mínima calificación en alguna prueba luego de azotar en el agua salpicando a todos.

Pero el caso es que todos entendemos que la famosa palabrita fue adoptada en el ámbito escolar para describir la mediocridad de un resultado que apenas permite alcanzar la "S" para no reprobar.

Y es que "pasar de panzazo" es hacerlo justo, con lo mínimo, "apenitas", rayando entre la delgada línea de quedarnos o avanzar agarrados de las uñas... para acabar pronto ¡Como nuestra Selección en el último cuadrangular!

Y debo confesar que me equivoqué radicalmente en el diagnóstico de este paciente.

Pensé que siendo normal un inicio de Eliminatoria con algunas dudas debido al desconocimiento del medio y sus jugadores, lo único importante era pedirle a Eriksson que ganara los partidos sin importar cómo.

Supuse que si con nueve puntos logrados en casa ganábamos en una sola de las tres visitas estábamos del otro lado.

Creí que un mal inicio contra Jamaica no podía llevarnos "de mal a peor" pero también fallé.Hoy lo único cierto es que México pasó esta ronda "de panzazo".

Viendo el reloj para esperar que terminara el juego en Honduras y solo nos metieran un gol, volteando a Kingston para mirar si los caribeños no le hacían mas a Canadá, preguntando por la diferencia de anotaciones que teníamos y con un técnico mojado y sudoroso que todavía no sabía dónde estaba parado.

¡Que pena me dio la Selección y que dramático escuchar los reclamos de quienes seguíamos las diferentes transmisiones que afortunadamente hoy en día ya no se guardan las críticas (como hace años sucedía) y que han dejado de ser cómplices de los ridículos en la cancha.

Y es que por más que se quiere vender el producto (llámalo "la verde", "Tri de mi corazón" o como quieras) el sol no se puede tapar con un dedo.

Por eso debe ser que Rafael Márquez dejó con la palabra en la boca y el micrófono estirado a Ricardo Peláez y lo mismo sucedió con otros jugadores que al salir del túnel sólo podrían tener la excusa que estaban muy pero muy concentrados.

Y ojo que me estoy refiriendo a uno de los pocos futbolistas nacionales que creo que sí sacó la casta y ayudó a que las cosas en San Pedro Sula no terminaran peor.

Pero es un hecho que al igual que los padres que reciben la boleta de calificaciones del hijo con un "panzazo" hoy nuestro equipo nacional no nos tiene nada contentos.

Están castigados, tendrán que ponerse a estudiar y hacer méritos para mejorar... ¡Pero ya!

La "S" con que avanzaron (sólo por diferencia de goles) no se vale pues les hemos dado todo y ellos no han respondido.

¿Qué les falta o en qué les ha fallado su público para que les salgan con esto?, ¿Será que los tienen demasiado "apapachados" y ya es hora de que las reglas cambien?

La historia de las vergüenzas se repite, los fantasmas de la desilusión rondan de nuevo en el ambiente, la cara de preocupación pero no saber ni qué hacer aparece entre quienes deben decidir mientras el chamaco parece estar "como si nada".

¡Total, el chiste era pasar! Se han atrevido a decir algunos de los cínicos estudiantes (o futbolistas en este caso) que hasta parecen enojarse con quienes "se atreven" a cuestionarlos.

Sí... están muy consentidos y si no cambian su actitud, por difícil de creer que parezca, nos pueden reprobar el año que entra y no vamos al Mundial.

De manera que mi diagnóstico falló. Confié en ellos ¡Y apenas avanzaron "de panzazo"!

Opina de esta columna aquí.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas