Los 39 de Sergio Bernal

Lo conocí cuando él tenía 10 años.

Lo conocí cuando él tenía 10 años.

En aquel entonces yo terminaba la carrera de Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM y simultáneamente entrenaba equipos de la organización Pumitas.

Luego de algunos cursos de preparación con Mario Velarde, nos ubicaban en alguna categoría y resultó que a mí me tocaron las "Águilas" de 10 y 11 años.

Precisamente en ese equipo aparecía el nombre de Sergio Arturo Bernal con quien conviví casi 2 años con un sinfín de anécdotas.

Sergio normalmente llegaba entre semana a los entrenamientos acompañado de su mamá y hermanas pero los sábados (días de juego) siempre se agregaba su papá.

El problema era que Sergio no definía si quería ser portero o delantero y por ello tenía tanto su playera azul marino de jugador como un suéter tejido guinda de portero que indistintamente utilizaba según fuera el partido.

La ventaja es que era muy alto para su edad, pero la desventaja tenía que ver con su carácter berrinchudo y enojón que provocaba que si cometía algún error fuera capaz de llorar, reclamar y entonces yo tenía que sacarlo.

Finalmente Sergio siguió estudiando y jugando, avanzó a otros equipos, y yo por mi parte inicié mi carrera en el periodismo. Pero al estar en el mismo medio, no nos perdimos la pista.

Así supe que Bernal ya estaba en las reservas y algún día confieso que me emocioné cuando apareció como arquero suplente del primer equipo.

Más tarde me tocó ser testigo de su debut para luego entrevistarlo varias veces y narrar sus actuaciones. Y confieso que cada vez que Sergio aparecía (que por cierto más de una vez me llegó a reclamar alguna crítica pues "de todos las esperaba menos de mí") una emoción interna me hacía comentarle orgulloso a mis compañeros de transmisión que yo lo conocía desde que era niño.

De la carrera profesional de Sergio no tengo mucho que platicarles pues si ustedes son futboleros la conocerán perfectamente.

Puma casi toda su vida con un par de salidas a Puebla y Correcaminos de Tamaulipas, pero con vuelta a su casa donde se coronó en la campaña 90-91 como suplente de Jorge Campos y Bicampeón titular en el 2004 bajo el mando de Hugo Sánchez.

Muchas veces he escuchado que ya está grande, que debería pensar en el retiro y él callado como es, sólo trabaja y sigue ganándose la titularidad viendo pasar a uno y otro técnico.

No sé cuántos años más siga en la puerta de los Pumas, pero mientras eso suceda yo sigo presumiendo orgulloso que lo ví llegar a los 10 años como un niño más que sueña con dedicarse a esto, con la diferencia sobre otros, que él sí lo logró.

¡Felicidades Sergio!Opina de esta columna aquí.

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