Los límites de la afición

Hay escenas que no pueden "dejarse pasar".

Hay escenas que no pueden "dejarse pasar". Como las vividas en el Aeropuerto de Monterrey cuando regresaron los Tigres de la UNL luego de empatar con Cruz Azul y dirigirse del avión a su autobús.

Si no las vieron les platico que un par de "aficionados" (dudo que en sus 5 sentidos) encararon a los jugadores reclamándoles con insultos, provocándolos, empujando y jaloneando a más de uno . ¡de milagro la chispa no prendió en lo que pudo haber terminado como escandaloso zafarrancho que seguramente hubiera puesto mal ante la opinión pública a los futbolistas!

En esta ocasión el equipo se controló y haciéndose los sordos ignoraron (no sé como) a unos tipos que haciéndose los valientes decidieron descargar su frustración haciéndose chistosos ante cámaras y micrófonos.Ya alguna vez en la Ciudad de México un seguidor americanista también recibió al "Pelado" Díaz (hoy ex técnico americanista) con reclamos airados mientras hacía declaraciones en la terminal aérea. Y aquello no paso de ser un incidente curioso que se presentó en un espacio público sin que la cosa llegara a mayores, pero el futbol tiene un ingrediente peligroso que no hay en otros espectáculos, desata la pasión. Y si hoy no se toman medidas preventivas, la situación podría terminar como en Sudamérica donde prácticamente las "barras" tienen secuestrado al futbol.

Allá hay chantajes para los directivos que no les sueltan el billete, intimidan a los técnicos, les sugieren alineaciones con graves consecuencias si no los obedecen, agreden y se meten en la vida privada de los futbolistas detectando su lugar de residencia y teléfonos. A esos límites ha llegado el papel de los “aficionados” y actualmente el grado de violencia e inseguridad para los protagonistas resulta insostenible en algunos equipos.

Y todo seguramente comenzó con episodios aislados como los que aquí se han presentado. ¿pero hasta cuándo algún jugador aguantará los insultos mientras es acompañado de su familia?, ¿quién se llevará las portadas y la crítica si estalla ante las burlas o empujones?. Insisto que el tema no puede dejarse pasar sin que los equipos o la misma Federación tomen medidas. Lamentablemente el horno no esta para bollos en algunos equipos e incluso la Selección Nacional y más vale prevenir.

Con salidas alternativas en aeropuertos, cuerpos especiales de seguridad, vigilancia y custodia en lugares públicos e incluso la recomendación para técnicos y jugadores de evitar lugares donde el alcohol pueda "envalentonar" a dos o tres revoltosos que se pongan cerca de ellos.

La pasión es una mecha que puede estallar en cualquier momento… ¡cuidado con ella!Opina de esta columna aquí

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