Cualquiera puede...

Muchos dicen que "las distancias se han acortado" y que por ello los llamados "equipos chicos" ya le pueden ganar a los "grandes", pero otros también señalan que los "grandes" están a la baja.

El futbol mexicano es muy especial. Muchos dicen que "las distancias se han acortado" y que por ello los llamados "equipos chicos" ya le pueden ganar a los "grandes", pero otros también señalan que más bien los "grandes" están a la baja. Es por ello que cada jornada la famosa "lógica" ya no juega en nuestra liga. Cuadros que una semana golean a un líder, a la siguiente pierden con uno que está en el fondo de la tabla y esto ya se considera "normal". Y es que lo único regular en nuestro futbol es la irregularidad. Salvo raras excepciones como Toluca o Pachuca la constancia en los resultados prácticamente no existe. En un torneo un equipo se ve espectacular y llega a la Final (o hasta dos) como podría ser el caso de Cruz Azul pero al siguiente ni siquiera califica y está en el sótano, y otro que peleó por descenso en una campaña y cambio hasta tres veces de técnico unos meses después es la revelación del evento y nos deja con los ojos abiertos. Es un hecho, aquí cualquiera puede ser campeón. El tema es que cada semana "cualquiera le puede pegar a cualquiera" y así también "cualquiera puede calificar", "cualquiera puede llegar a una Final" y "cualquiera puede ser campeón". ¿Y eso es bueno o malo ? Desde mi punto de vista el sistema de torneos cortos permite que con una buena racha cualquiera se meta a la zona de calificación y ya con ese vuelo tenga para pelear de tú a tú a los llamados "favoritos". Eso también permite que a diferencia de otras ligas, el futbol mexicano tenga un variado mosaico de campeones con lo cual el interés siempre se mantiene y la emoción en muchas plazas siempre está latente pues no importan los millones que invierten los famosos "grandes" pues muchas veces éstos son los que hacen los peores "osos". De manera que a sólo tres semanas de que conozcamos la Liguilla no hay nada decidido. Ni Toluca o Pachuca pueden cantar victoria pues cerca de ellos (o lejos) puede estar el que a la postre se corone y les arrebate la gloria. Porque aquí para ganar el título sólo hay que cumplir con dos torneos, en el primero (llamado temporada regular) sólo importa calificar, como sea. Y luego, en el segundo y definitivo basta con una buena racha de tres semanas para que cualquiera se corone. Así las cosas, si hoy me piden mi pronóstico digo que "todo puede pasar y nada sería sorpresa".

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