¡Vaya semanita!

Pasó de todo. El lunes, Salvador Cabañas haciéndose chequeos para saber si puede jugar en el Clásico del domingo, mientras Landín se escondía de la prensa cuando todos esperaban que hablara de su gol.

Pasó de todo. El lunes, Salvador Cabañas haciéndose chequeos para saber si puede jugar en el Clásico del domingo mientras Luis Ángel Landín se escondía de la prensa cuando todos esperaban que hablara sobre su golazo. El martes, Chucho Ramírez declarando que el juego ante Guadalajara no le resulta especial y otorga los mismos tres puntos que se consiguen ante cualquier otro rival mientras que por la noche las Chivas empataban con Lanús en un duelo que traería muchas consecuencias. El miércoles una nueva e incongruente reacción "estilo Vergara" corriendo sorpresivamente a Omar Arellano a sólo cuatro días de su Clásico. El jueves presentando a Paco Ramírez como nuevo pastor del Rebaño y por la tarde una conferencia multitudinaria de Javier Aguirre que regresó a México para hacerse cargo del Tri luego del estrepitoso fracaso con Sven. Y si acaso el viernes como único día de pausa para preparar la Jornada 14 y todas las implicaciones que tendrá en la tabla de posiciones tanto en el renglón de aspirantes a calificación como en el de equipos que intentan eludir el descenso. Destacan por supuesto los duelos entre Guadalajara y América en el "Ramírez vs. Ramírez", el morboso Necaxa ante Tigres, la visita de Puebla a Cruz Azul y Pumas visitando a Indios. El caso es que en tan sólo ocho días el futbol mexicano es capaz de ofrecernos un sinfín de temas de los cuales daré un pequeño punto de vista. Salvador Cabañas estoy seguro que sí jugará. Landín sigue urgido que alguien lo aconseje. Vergara seguirá siendo el loco de siempre. Omar fue otra injusta víctima de una humillación. A Paco Ramírez lo suben sin red a una cuerda floja. Chucho no puede sentir algo que nunca ha vivido. Y el "Vasco" sigue siendo el mismo de siempre. Pero queda claro que por más que intentemos pronosticar lo que nos depara el futuro nadie tiene una "bolita mágica" para suponer lo que puede ocurrir de un día para otro. Ahora que si de imaginar el futuro se trata… ¿Qué tal algo así? Cabañas será el próximo campeón de goleo individual. Landín terminará como mejor anotador mexicano en la liga. Vergara cambiará dos veces más a su técnico en el 2009. Omar Arellano conseguirá trabajo antes de Julio. Paco Ramírez será víctima de otro berrinche directivo. Chucho cambiará su sentir luego de vivir su primer Clásico. Y Javier nos calificará una fecha antes del último juego eliminatorio. Finalmente seguro que alguna de estas será realidad. Y si no, al tiempo.

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