Las Finales... ¡Se ganan!

No esperen juegos "bonitos". Tampoco conciertos futboleros donde las estrellas del equipo luzcan como en sus mejores tardes.

No esperen juegos “bonitos”. Tampoco conciertos futboleros donde las estrellas del equipo luzcan como en sus mejores tardes. Es cierto que si algunos de ellos salen inspirados los aficionados gozarán de esa actuación y los recordarán por siempre, pero alguna vez Carlos Reinoso me dijo algo que se me quedó grabado “las finales son para ganarse” Y cuando le pregunte si no importaba el “cómo”, se me quedo viendo y agregó “acuérdate que la historia la escriben los Campeones y para lucirse están los demás partidos...” ¡cuánta razón tiene el “Maestro”! Viene a mi mente otra frase de Bilardo “el subcampeón es el mejor de los perdedores” y por supuesto la clásica de Vince Lombardi de “ganar no lo es todo, es lo único”. El caso es que muchos aficionados se siguen quejando del “mucho ruido y pocas nueces” que resultó el Barcelona contra Manchester United en donde con toda justicia los catalanes levantaron el trofeo de la Champions pero casi de manera unánime todos esperábamos mucho más de ese partido. Un duelo casi programado en un X Box donde ponemos frente a frente a dos potencias y los armamos con jugadores de ensueño terminó decepcionando a millones de espectadores en el mundo que esperabamos ver una genialidad tras otra. Pero pregúntenle a cualquier aficionado del Barça si en unos años alguien se acordará de eso o de la estrella dorada que añadirán a su escudo. Tampoco creo que quienes esperaban del Pumas contra Pachuca en la ida un juego abierto con muchos goles y lleno de pinceladas del "Chaco", Damián, Bravo o Iñiguez estén hoy muy satisfechos con el 1-0 que sacaron los universitarios en esta lluviosa noche. Sin embargo “ir ganando, es ir ganando” y por más que parezca que la diferencia es mínima para visitar el Hidalgo “ventaja, es ventaja” y sea como sea, cualquiera prefiere tener el marcador a su favor que en contra. Por lo mismo, no espero mucho espectáculo en el juego de vuelta. Y ojalá que me equivoque, pero no veo a unos Pumas desbordados al ataque desde los primeros minutos para ampliar el marcador, sino a un equipo colmilludo y precavido que “medirá” a su rival obligado a irse al frente, primero por estar abajo y luego por su condición de local. Así las cosas, las Finales espectaculares, abiertas, de muchos goles y llenas de volteretas cada día son menos probables. Y no digo que sea imposible esperar alguna, pero me queda claro que reafirmando lo que me dijo Reinoso un título vale muchísimo y eso de apostarle a jugar para la tribuna en el partido que define un título ha quedado para un segundo plano pues lo importante es “ganar como sea”. La reflexión final te la imaginas. ¿Así nos gusta que nuestros equipos favoritos se coronen?, ¿preferiríamos que se mueran con la suya aunque se queden en el camino?, ¿se vale defender un gol 180 minutos en aras de levantar un trofeo de liga?, ¿hay algún catalán que hoy le reclame a Guardiola o Messi por haber esperado más espectáculo en Roma?, ¿Pumas haría bien si renuncia a ofender en Pachuca y con el gol de Dante se coronan luego de poner un camión atrás los próximos 90 minutos? Piensen y saquen su conclusión... seguro que vamos a llegar a la misma.

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