¡Bienvenido Bravo!

No faltarán los que digan que fracasó, yo no. Obviamente tampoco se puede argumentar que triunfó en su paso por Europa...

No faltarán los que digan que fracasó, yo no. Obviamente tampoco se puede argumentar que triunfó en su paso por Europa. Pero lo que le sucedió a Omar es lo mismo que ocurrió antes con muchos jugadores mexicanos que se mueren por probar suerte en el futbol de Europa y se topan con situaciones que no están bajo su control. Un técnico que no los pidió (¿se acuerdan de Jared con en el Bolton?), lesiones inoportunas (como la de Cuauhtémoc con Valladolid), pocas oportunidades para mostrarse (Paco Palencia o Germán Villa) o de plano aceptar “picar piedra” como Gerardo Torrado y Antonio de Nigris con tal de avanzar poco a poco hacia mejores equipos. Ejemplos sobran. Otros han vuelto como Pavel Pardo y Aarón Galindo satisfechos de la aventura y por una oferta que aseguró su futuro, algunos como Carlos Ochoa y Manuel Vidrio tal vez lo hicieron al darse cuenta que estaban mejor aquí, otros por una lesión, por líos con promotores, por cambios directivos, etc. El mismo Hugo Sánchez estuvo a punto de volver apenas dos meses después de haberse ido al Atlético de Madrid pues cambiaron al entrenador y el que llegó no lo había pedido. Volviendo al caso de Omar, no tengo la menor duda que es uno de los mejores delanteros mexicanos surgido en los últimos años (y no lo escribo sólo por el título de goleo que ganó con Chivas) su calidad quedó demostrada en la “era La Volpe” como titular en Alemania 2006 y luego de cumplir metas en el futbol nacional hasta que él mismo sintió que ya estaba listo para probarse en otras latitudes. Fue tal su deseo de irse, que sabiendo del “pacto de caballeros” y las presiones que los dueños ejercen sobre sus jugadores retó a su Presidente Jorge Vergara y fue separado del equipo tapatío cuando abiertamente dijo “sueño que termine mi contrato para irme de aquí”. Más tarde vinieron las negociaciones de su representante (o “niño caguengue que distraía a Omar” como le dijo el dueño del Guadalajara) y los consejos de no precipitarse. Pero el joven delantero estaba ansioso y finalmente esperó la terminación de su contrato, logró su libertad y se fue. Hoy regresa, pero no porque no sea un buen jugador sino por las circunstancias. En su caso la falta de entendimiento y nula relación con el técnico del Deportivo, Miguel Ángel Lotina subrayado cuando además sin su permiso formal vino a jugar con los Tigres y el “Mister” le advirtió... "pero ya volverá". Después de las recientes e infructuosas negociaciones en México del Presidente del conjunto español César Lendoiro, incluso en el famoso "Draft" de Cancún y su imposibilidad de colocarlo con algunos interesados que debido al pacto local tenían que haber "salpicado" a Chivas de esta negociación, el futuro de Omar parecía no encontrar otro rumbo que no fuera el de volver a donde salió. Y ahí está de nuevo. Sigo pensando que no estuvo en sus manos la posibilidad de demostrar que puede triunfar, que no se vale decir que debió funcionar a pesar del técnico que no lo quería o que le faltó carácter. Eso en este caso no aplica. Y dada la inactividad su nivel no es el mismo de hace un año y eso si me preocupa. Su paso por Tigres fue gris y su estancia con la Selección en Copa de Oro exhibió que sigue pagando el tiempo que no tuvo juego ni ritmo y sin embargo no cabe duda que tiene el carácter y futbol suficientes para recuperar al Bravo que conocemos todos. Sólo me quedo pensando en los jovencitos de la cantera tapatía que ya se veían con más oportunidad y hoy tienen enfrente para competir por esa titularidad a un hombre con experiencia que seguramente les lleva ventaja cuando se reencuentre con el gol, dado que además quiere ganarse un lugar en la lista para Sudáfrica. Por mi parte... ¡Bienvenido Omar! la vida es experiencia y el quería vivir otras cosas, no se pudo, supongo que con el tiempo intentará sacarse la espina y buscará de nuevo la ruta europea en otras condiciones, pero hoy sólo le queda concentrarse en ese equipo y afición que tanto lo quieren. Bravo no triunfó, es cierto, pero fracaso es no intentar y el teniendo aquí todas las comodidades al menos lo hizo.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas