¡Houston... estamos en problemas!

¡Lo único que nos faltaba! El jefe de la misión "rescate del Mundial" ya también perdió la brújula.

¡Lo único que nos faltaba! El jefe de la misión "rescate del Mundial" ya también perdió la brújula.

Y lamentablemente la actitud de Javier Aguirre en el partido ante Panamá en Houston no hizo mas que reforzar el comentario que varios de mis colegas ya habían reportado.

Desde hace varias semanas se nota que el "Vasco" ha cambiado y ya no es el "campechano" y "buena onda" que todos conocíamos pues los nervios y la presión lo tienen siempre "a la defensiva".

Ha tenido problemas con camarógrafos y fotógrafos que invaden su territorio y antes todo quedaba en un "no te pases mano", se desespera con frecuencia, no le gusta platicar con sus cuates de la prensa como lo hacía antes e incluso sus declaraciones ya manifiestan molestia porque se siente rodeado de "un ambiente pesimista". ¿Pero que esperaba? Él nos conoce perfecto y sabe que "la burra no era arisca, la hicieron" y tanto la prensa como los aficionados estamos también ciscados pues ya son varios los técnicos que en este mismo proceso rumbo a Sudáfrica han llegado para trabajar con la mal llamada "mejor generación de nuestra historia" y los resultados no se ven por ningún lado. A su manera todo ha cambiado su discurso, pues llegaron prometiendo cosas y a medida que se dan cuenta que el equipo no existe, el rostro de preocupación los consume y truenan.

Ni el ecuánime y decente Sven se salvó de caer en la misma angustia de sentirse acorralado, perseguido y señalado como culpable y también lo vimos sudar ante los micrófonos después de alguna derrota (de las muchas), sin más argumento que "pronto el equipo mejorará"... bla,bla,bla.

En este caso el Dr. Javier ya se dio cuenta que lo del enfermo crónico no era broma. Como todos los anteriores llegó muy confiado en que pronto detectaría el mal y le pondría solución, pero la verdad es que entre más avanza el tiempo, menos vemos una mejoría.

Lo peor es que el famoso 12 de agosto que recibiremos a Estados Unidos esta cada vez más cerca y los niveles de tensión aumentan manifestándose en acciones como la que tuvo la noche de este jueves desatando un sainete ante los "canaleros" que no es más que el reflejo de un nerviosismo contagiante. Javier nos llama "pesimistas" (y me pongo el saco) pero habrá que decir que pesimista es "un optimista con información" y lo que nuestra cabeza registra en torno al tricolor es sólo una irregularidad terrible... ¿o me equivoco?

Simultáneamente las campañas de televisión y patrocinadores van a pausa en las transmisiones vendiéndonos la idea del gran equipo mexicano que busca el Oro, el equipo de todos, la verde en su camino al Mundial, etcétera. Yo la verdad, ya no me hago  ilusiones.

Ojalá y lo deseo de todo corazón que podamos conseguir "aunque sea" el boleto de la repesca pero con lo mostrado en la cancha en los últimos partidos no sé si emocionarme con esa ligera posibilidad.

Sí, confieso que este equipo no me transmite seguridad y que el hombre que yo esperaba que llegara a impregnarnos de ella, ya también sucumbió ante los mismos pretextos que nos dieron los que estaban antes.

Como dirían en los programas del "Chapulín"... ¡oooh!, y ahora ¿quien podrá ayudarnos?

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