Nuestra columnista Raquel Pérez de León analiza el uso de la proteína en polvo, un suplemento que se ha vuelto habitual en la dieta de los corredores y de quienes buscan mejorar su alimentación o aumentar masa muscular.
Su consumo suele asociarse con beneficios inmediatos; sin embargo, no siempre responde a una necesidad real, especialmente cuando se consume la proteína en los alimentos.
¿Necesitas proteína en polvo?
La proteína es un nutriente esencial para el organismo, ya que mantiene la masa muscular y el correcto funcionamiento del cuerpo, además de ayudar a mantener energía suficiente para tus actividades diarias.
Esto no significa que no todas las personas deben consumirla en forma de suplemento. Una dieta equilibrada puede aportar la cantidad necesaria de proteína mediante alimentos como carnes, huevos, lácteos y leguminosas, sin necesidad de recurrir a suplementos alimenticios.
El error más común al consumirla
Uno de los errores más frecuentes es pensar que la proteína en polvo es indispensable para mejorar la alimentación.
Consumirla sin una necesidad especifica puede resultar innecesario, especialmente si tu alimentación habitual ya cubre los requerimientos de proteína.
¿REALMENTE NECESITAS PROTEÍNA EN POLVO?
— MedioTiempo (@mediotiempo) April 25, 2026
"La proteína de polvo se ha convertido en algo básico en la dieta de los corredores: en licuados, hot cakes, platos de avena y hasta en el café. ¿Realmente es necesaria? Aquí lo que necesitas saber"
✍️ La columna de Raquel Pérez de León… pic.twitter.com/iJZ0H10EVd
¿En qué casos puede ser útil?
La proteína en polvo puede ser una opción en situaciones particulares, como en personas con actividad física constante, deportistas o quienes por falta de tiempo o apetito, no logran cumplir con su comida.
En estos casos, la proteína puede funcionar como un complemento, pero no como sustituto de una dieta balanceada.
Cuánta proteína en polvo consumir por toma
Antes de incorporar proteína en polvo a tu rutina, es importante evaluar si realmente la necesitas y apoyarte de un nutriólogo. En muchos casos, una alimentación adecuada y balanceada es suficiente para cubrir los requerimientos del cuerpo sin recurrir a suplementos.
