El Super Bowl XLIX tuvo uno de los finales más emocionantes en la historia de la NFL. Aquella intercepción de Malcolm Butler sobre Russell Wilson marcó a una generación de aficionados tanto de los New England Patriots como de los Seattle Seahawks. Es por ello que el equipo comandado por Sam Darnold busca otorgarle la revancha a los “12” en el Super Bowl LX.
La reedición del Super Bowl XLIX
Los Seahawks llegaron al Super Bowl XLIX como los vigentes campeones, después de haber vapuleado a los Denver Broncos de Peyton Manning por un marcador de 43-8. Manteniendo el ímpetu positivo de la Legión del Boom, Seattle estaba listo para ganar el primer bicampeonato en una década.
No obstante, frente a ellos encontrarían precisamente al último equipo en imponer dicha marca del bicampeonato: los New England Patriots. Con el mejor dúo de entrenador en jefe y quarterback de la historia en Bill Belichick y Tom Brady, los de Foxborough tenían la ilusión de ganar el cuarto título de Super Bowl en su historia.
Tras casi 4 cuartos de un Super Bowl dinámico y reñido, los Patriots le entregaron el balón a los Seahawks con 2:02 en el reloj y una desventaja de 4 puntos. Un pase milagroso de Russell Wilson a Jermaine Kearse parecía terminar las esperanzas de New England, tal como había sucedido en el pasado con 2 ocasiones ante los New York Giants.
El milagro de Malcolm Butler
Con el ovoide en la yarda 5, Marshawn Lynch, quien venía de una temporada demoledora en 2014, llevó a los Seahawks hasta la yarda 1. Todo parecía servido para que con 30 segundos en el reloj, Beast Mode pudiera darle la ventaja definitiva a Seattle con un acarreo más.
Para sorpresa de propios y extraños, el experimentado entrenador en jefe, Pete Carroll, decidió ir con una jugada de pase de Russell Wilson con dirección a Ricardo Lockette. Misma que aprovechó Malcolm Butler para hacer una de las mejores jugadas defensivas en la historia de la liga.
#SuperBowl XLIX. 1 de febrero de 2015. El final fue cine. Todos lo recordamos. Para quienes no lo saben, Seattle estaba a 1 yarda de anotar y quedarse con el título, con segundos en el reloj. Teniendo a Marshawn Lynch (un corredor temible) los Seahawks hicieron lo que verán...… pic.twitter.com/tK7OET9P1I
— Santi Figueredo (@sefigue) January 26, 2026
Tras la intercepción de Butler, Tom Brady y compañía tuvieron la fortuna de contar con un movimiento en falso de Michael Bennett para salir de su yarda 1 e instantes más tarde consagrarse como los campeones del Super Bowl XLIX. Esto significó el primer título de los Patriots en una década.
Nuevas caras, misma rivalidad
Ahora, 11 años después, los Seattle Seahawks buscarán obtener la revancha ante los New England Patriots en el Super Bowl LX. Santa Clara, California y el Levi's Stadium albergarán a más de 72 mil fanáticos de 2 de las aficiones más ruidosas de la NFL.
Por un lado, los Seahawks han vuelto a ser una auténtica potencia bajo las órdenes de Mike Macdonald. Cuya experiencia ha convertido a Seattle en una de las mejores defensivas de la liga. Esto sumado al talento ofensivo que han demostrado Jaxon Smith-Njigba, Kenneth Walker IV y por supuesto, la historia de “Cenicienta” de Sam Darnold.
Para detener a uno de los equipos más completos de la NFL, los New England Patriots deberán de depender en la mente estratégica de Mike Vrabel. Además de talentos generacionales como el candidato a MVP de la temporada, Drake Maye, así como de Steffon Diggs o Christian Gonzalez. Pues si la historia dicta algo, es que no necesariamente requieren ser el mejor equipo para ganar, solo luchar hasta el final y contar con un poco de suerte.
