Numerosas organizaciones, federaciones y mandatarios del futbol internacional expresaron este miércoles su "preocupación por la falta de transparencia e información" ante las intenciones de la FIFA de abrir la puerta al capital privado para financiar sus grandes torneos mediante el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE).
El máximo organismo del futbol mundial y su presidente Gianni Infantino están en el centro de la polémica, luego de revelarse una idea con la que la FIFA mantiene que ampliará la financiación para el desarrollo del futbol a más de 10mil millones de dólares para sus 211 asociaciones.
Las primeras críticas llegaron por parte de la UEFA, antes de que la propia FIFA confirmara su proyecto, al asegurar que la intención de Infantino es traspasar una línea que "nunca se debería cruzar".
"Ninguno de nosotros es propietario del futbol. No le corresponde a la FIFA venderlo", advirtió el martes el organismo que preside el esloveno Alexander Ceferin, vicepresidente y miembro del Consejo de la FIFA que debe aprobar la idea.
Further UEFA statement on FIFA plans: ⬇️ pic.twitter.com/EgQSUob9B5
— UEFA (@UEFA) July 29, 2026
Críticas por la falta de transparencia
A raíz de las palabras de la UEFA, otras organizaciones y federaciones también han expresado su malestar por la falta de transparencia e información del proceso que pretende llevar a cabo la FIFA.
"Concacaf tuvo conocimiento de este asunto únicamente a través de informaciones publicadas por los medios de comunicación y, posteriormente, mediante un comunicado de prensa".
"Estamos profundamente preocupados por la falta de debido proceso.
Compartimos la decepción de muchos en nuestra región y en el deporte de que este nivel de detalle haya sido diseñado y compartido públicamente antes de que se haya producido cualquier discusión con los organismos de gobierno relevantes y las partes interesadas", lamentó el organismo que reúne a las asociaciones de futbol de Norte, Centroamérica y el Caribe.
Concacaf Statement Regarding the Proposed FIFA Forward Enterprise
— Concacaf Media (@ConcacafMedia) July 29, 2026
"Concacaf was only made aware of this matter through media reports and, subsequently, via a media release.
We are deeply concerned by the lack of due process.
We share the disappointment of many within our…
En esta línea, la Confederación Asiática de Futbol (AFC) reprochó a la FIFA que iniciativas de la "magnitud y trascendencia" como crear una filial para comercializar sus eventos "deben fundamentarse en los principios de buena gobernanza, transparencia y una consulta sustancial".
AFC takes note of FIFA's announcement on the proposed establishment of FIFA Forward Enterprise (FFE). https://t.co/btAnIDYkpg
— AFC (@theafcdotcom) July 29, 2026
A esta oleada de críticas también se sumaron la Federación Inglesa (FA), que se mostró "preocupada" por la falta de gobernanza y transparencia, así como el presidente de la Federación Francesa, Philippe Diallo, ante un proyecto de Infantino para abrir la organización a inversores privados, sobre el que no tiene "ningún detalle", que "genera muchas interrogaciones" y que se ha elaborado sin que las federaciones "hayan estado asociadas".
We have issued a statement in response to media reports regarding the FIFA World Cup: https://t.co/S2kEC493jY
— The FA (@FA) July 29, 2026
Llueven más críticas
En redes sociales, diferentes figuras criticaron los planos de la FIFA como el comisario europeo de Deportes, Glenn Micallef, quien dijo que "esto no es beisbol" pidió que "saquen las manos del futbol", y Javier Tebas, presidente de LaLiga, quien denunció que "Infantino no es la solución a la gobernanza de la FIFA por mezclar política, dinero y poder sin transparencia".
Por su parte, el expresidente de la FIFA, Joseph Blatter, lamentó que "la estrecha relación entre el presidente de la FIFA y el de Estados Unidos ha alcanzado una dimensión financiera que daña profundamente al futbol".
También los colectivos europeos de clubes alzaron hoy la voz. La EFC (European Football Clubs) que preside el qatarí Nasser Al-Khelaifi y representa a 850 entidades mostró "seria preocupación" por la filtración unilateral de un asunto no consultado previamente con ella y reclamó una consulta exhasutiva sobre todo lo que afecta al ecosistema del fútbol con las partes implicadas.
"El Mundial no es un activo comercial cualquiera. Es una institución deportiva mundial construida a lo largo de generaciones gracias a la contribución colectiva de todo el ecosistema del fútbol", destacó por su parte la Unión de Clubes Europeos de Fútbol (UEC), que representa a más de 150 clubes profesionales de toda Europa.
Los planes de la FIFA
La FIFA confirmó el martes que tiene la intención de ampliar la financiación para el desarrollo del futbol a más de 10 mil millones de dólares, por medio de FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva filial de su propiedad y controlada por ella para consolidar las operaciones comerciales y de eventos de la organización.
Según se explicó en un comunicado, la iniciativa adelantada este martes está sujeta a la aprobación de sus 211 asociaciones miembros y, de salir adelante, destinaría unos 20 millones de dólares por asociación en financiación excepcional e inmediata para proyectos especiales del nuevo Programa FIFA Fast-Forward (FFFP) y 20 millones también por asociación en fondos del programa Forward para el periodo 2027-2030 (actualmente presupuestado en 8 millones de dólares).
Según publica el diario británico "The Times", la FIFA ha dado un plazo de 53 días para que acepten los 53 millones de dólares que ofrecen a cada una de las 211 naciones que componen la asociación para que acepten la nueva propuesta respecto a la Copa del Mundo. Si lo rechazan, recibirán un 75% menos de dinero.
La iniciativa recupera las sombras de una propuesta similar lanzada en abril de 2018, cuando Infantino promovió una inyección de 25 mil millones de dólares en 12 años junto al fondo japonés SoftBank y un consorcio de inversores asiáticos y de Oriente Medio para crear nuevas competiciones, entre ellas un Mundial de Clubes ampliado.
Aquel proyecto fue desechado, al igual que en esta ocasión, tras la firme oposición de la UEFA y de las principales ligas continentales, que consideraron en riesgo el valor de sus activos estratégicos, como la Liga de Campeones y la Eurocopa.
