La Selección de Colombia y la RD del Congo se enfrentaron en su segundo encuentro de la Copa Mundial 2026, con victoria para los Cafeteros y un encuentro muy entre tenido en donde los porteros fueron figuras con espectaculares atajadas, sin embargo una de las imágenes que llamó la atención fue la presencia de Lumumba Vea en el estadio.
La llegada del aficionado más emblemático de la República Democrática del Congo fue una de las imágenes que más miradas atrajo, y aunque el partido no decepcionó y tuvo a los aficionados atrapados por el desempeño visto en la cancha, los aficionados tampoco perdieron de vista al conocido fan desde su arribo al Estadio Guadalajara por la zona más exclusiva del inmueble.
Lumumba Vea en su primer partido de la Copa Mundial 2026
Michel Nkuka Mboladinga, como es su nombre de pila se robó el foco tanto de colombianos, mexicanos, congoleños o de cualquier otra persona que acudió al duelo mundialista en territorio tapatío, pues su historia le dio la vuelta al mundo.
Este fue el primer duelo en el que Lumumba pudo ver al Congo en la Copa del Mundo ya que en el debut mundialista ante Portugal no alcanzó a cumplir con los 21 días de cuarentena que solicitó el Gobierno de los Estados Unidos por el ébola, por lo que no fue a Houston, pero sí fue a Guadalajara, a donde llegó un día antes del encuentro.
También conocido como “La Estatua Viviente”, Lumumba pudo “ver” el duelo de la RD del Congo con su característica postura, el brazo derecho levantado en honor a la estatua de Patrice Émery Lumumba, considerado el padre de la independencia del país africano.
Lumumba llegó puntual al Estadio Guadalajara y desde dos horas del silbatazo inicial ingresó al coloso tapatío, eso sí siempre estuvo bien escoltado por un grupo de 10 compatriotas que lo acompañaron y que siempre velaron por su seguridad, además de que llevaban una base sin saber aún la razón de la misma.
No entrevistas, no videos, no se le puede poner sombreros o gorros, aunque él siempre luce abierto y de su ser no sale una negación su gente lo hace.
Caminó un paso y se tomó 10 pasos, dio otro paso, 5 fotografías más, fueron casi 30 minutos desde la entrada hasta la zona por donde ingresó al estadio Guadalajara.
“Ahí va la estatua viviente”, “Congo, Congo”, fue parte de lo que se escuchó incluso hasta por aficionados a Colombia.
Le escanearon su boleto y pasó por el acceso hasta tomar su lugar, que era atrás de la banca congoleña.
Hasta ahí no se sabía si podría o no estar de pie durante los 90 minutos, tal y como lo hace en su país.
De a pocos se acercó el silbatazo final y Lumamba Vea ya tenía colocada la base con la que llegaron sus acompañantes, la pusieron al filo de la tribuna y se colocó ahí de pie.
Ataviado con los colores de la República Democrática del Congo, Lumumba vio de reojo la salida de los jugadores y al momento de los himnos escuchó con mucho respecto el de Colombia, al momento se sonar el de su país la mano derecha fue a la sien simulando una pistola y con la izquierda se tapó la boca, una postura muy común en él al protestar por el genocidio.
Sonó el silbatazo inicial y la mano derecha fue arriba y así durante los primeros 45 minutos; no habla no toma agua, no descansa, todo el tiempo inmóvil.
Eso sí, tenerlo de pie durante el encuentro provocó extrañeza entre los asistentes, que se acercaron y sin que se diera cuenta le tomaron imágenes.
La prensa internacional también lo tuvo en la mira y las cámaras fueron hacia él en muchos momentos del encuentro.
Al silbatazo de medio tiempo fue bajando la mano derecha hasta que la pudo pegada a su pierna, se bajó de la base y se tomó fotos con aficionados.
Llegó una pertinaz lluvia en la Perla Tapatía y Lumumba se resguardó. Inició el complemento y la “Estatua viviente” no estaba en su base, tardó 3 minutos en subirse, pero bajó de inmediato para asegurarla bien y de nuevo se colocó en su posición; al minuto 50 ya estaba con la mano arriba y así se mantuvo hasta el silbatazo final.
Y sí, no ve el partido, sino que se mantiene inmóvil y viendo hacia al frente.

