El 2018 fue un año demasiado turbulento que marcó a Oswaldo Alanís, el defensa que puso el ejemplo de lo que es ir a contracorriente para aun así obtener beneficios que le saben a gloria.
Enfrentó a la directiva de Chivas y se salió con la suya. Fue parte de casi todo el proceso de Juan Carlos Osorio pero no fue al Mundial. Fichó por el Getafe pero pronto fue relegado y recaló en la Segunda División española en un año lleno de blancos o negros, de muy pocos grises.
Finalmente establecido como indiscutible titular en el Oviedo, con dos meses jugando todos los minutos, luego de que a su llegada además debió superar una lesión inoportuna, el defensa reconoció que llegó a pensar que se le frustraría su sueño europeo.
“Sí vino a mi mente pero no me aferraba a una sola situación sino a que se diera lo mejor posible”, expresó a Mediotiempo. “Y estamos ahorita disfrutando, jugando los últimos partidos acá, aunque realmente la Liga para solo 7 u 8 días”.
El defensa terminó el 2017 relegado de Chivas porque se negaba a firmar una renovación de 6 meses cuando él la quería por 2 años. Pero al final la directiva cedió y con Matías Almeyda como mediador, volvió al plantel con la promesa de que podría irse libre al final del Clausura 2018.
En el Tri fue parte del proceso de Juan Carlos Osorio, quien lo valoraba por su condición de zurdo, pero fue eliminado en el último corte hacia Rusia 2018. Sin embargo, esa mala noticia no fue la única del verano.
El Getafe lo anunció como refuerzo pero nunca llegó a ser considerado por el entrenador. Luego la destitución del director deportivo se quedó sin argumentos para permanecer, por lo que fue el Oviedo de Carlos Slim quien salió al rescate.
“Ahora estoy cerrando de buena manera un año complicado y de cuestiones difíciles que tocaron vivir, pero al final mi enfoque era éste, estar jugando, haciendo lo que me gusta y ahora lo podemos demostrar”, agregó vía telefónica.
Sin embargo, su inicio en Oviedo también tuvo tintes de pesadilla porque tras un par de juegos en la banca se lesionó en su primera titularidad, a fines de septiembre, lo que le llevó a perderse 6 juegos.
DEBUT EN CASA, DERBI Y GOL
Y acostumbrado al todo o nada, tuvo un regreso glorioso. En la Jornada 14 el 17 de noviembre disputó su primer partido en el Tartiere, casa del Oviedo, durante el Derbi asturiano frente al Sporting de Gijón.
Ese día marcó su primer gol en España, donde destaca el nivel de la Segunda División, con clubes como Deportivo la Coruña, Málaga, Granada u Osasuna. Tan es así que después de que a mediados del 2017 el Oviedo estuvo muy cerca de ascender, hoy ocupa el lugar 12, urgidos de remontar posiciones.
“Hay muchos equipos realmente muy históricos y que han estado mucho tiempo en Primera y que han logrado cosas grandes, entonces sí es una liga competitiva, que no es fácil estar en ella”, dijo.
“Es una Liga muy pareja en sentido de los presupuestos por lo organizada que está. Los equipos tienen un presupuesto del cual es difícil que se salgan por cuestiones fiscales y al final esto hace que sea una liga muy competitiva”.
