Cruz Azul ha vivido en los últimos torneos una serie de novelas en el mercado de fichajes que, aunque parecían encaminadas a concretarse, terminaron por derrumbarse en la recta final. Casos que generaron expectativa entre la afición cementera, pero que hoy forman parte de la lista de oportunidades perdidas para reforzar a La Máquina.
Miguel Borja
El ejemplo más reciente es el del colombiano Miguel Borja, quien incluso pasó cerca de un mes en México. El delantero arribó el 28 de diciembre, entrenó y aguardó pacientemente, pero nunca pudo firmar contrato ni ser registrado oficialmente. El principal obstáculo fueron las plazas de no formados en México, una situación que se agravó ante la falta de salida de Mateusz Bogusz. A ello se sumaron las negociaciones prolongadas entre el jugador y la directiva celeste, lo que terminó por desgastar al colombiano, quien decidió buscar otras opciones. Hoy, todo apunta a que su futuro estará en el medio oriente.
Luka Jović
Otro nombre que quedó marcado en la memoria reciente es el de Luka Jović. A mediados de 2025, Cruz Azul buscó dar un golpe mediático con la llegada del delantero serbio, pero la operación nunca llegó a buen puerto. De igual forma, la tardanza para liberar plazas de extranjero, la preferencia de su entorno familiar por permanecer en Europa y la indecisión generada por el paso del tiempo provocaron que Jović reconsiderara la oferta. Finalmente, tras no renovar con el AC Milan, el atacante fichó por el AEK Atenas, cerrando definitivamente la puerta a La Noria.
Guilherme Milhomem Gusmão
Otro caso más fue el de Guilherme Gusmão. En el 2015, la Máquina estrenaba estratega en la figura de Sergio Bueno, quien junto a la dirección deportiva, se encontraban en búsqueda del reemplazo de Mariano Pavone y en el horizonte apareció el brasileño proveniente del Atlético Mineiro.
La directiva celeste acordó con el club brasileño el pago de la cláusula de rescisión y el jugador llegó a la Ciudad de México días más tarde. A su llegada, Guilherme posó con la camiseta de Cruz Azul, sin embargo, sus pretensiones fueron demasiado altas y los cementeros no estuvieron dispuestos a cumplir esas condiciones, por lo que el futbolista volvió a su país.
Mateus Doria y Eduardo Aguirre
Si se retrocede un poco más en el tiempo, en el Apertura 2023, los casos de Mateus Doria y Eduardo Aguirre también dejaron huella. Ambos jugadores llegaron a la Ciudad de México, realizaron exámenes médicos, entrenaron en las instalaciones de La Noria y portaron la indumentaria celeste. Sin embargo, Cruz Azul argumentó días después problemas médicos para frenar las contrataciones: un supuesto problema hepático en el caso de Doria y una hernia discal para Aguirre.
Con el paso del tiempo, ambos futbolistas negaron dichos diagnósticos, versión que terminó por ser respaldada por Óscar “El Conejo” Pérez, entonces director deportivo del club.
“Fue más porque no se llegó a un acuerdo y la verdad es que se fue alargando la negociación, al final se decidió no seguir más y listo”, explicó el es directivo, dejando claro que el factor médico no fue determinante.
Al final, los caminos tomaron rumbos distintos: Mateus Doria regresó a Santos y hoy ya está fuera del fútbol mexicano, mientras que Eduardo Aguirre continuó su carrera en el Atlas, incluso le marcó con la Cruz Azul en la jornada 1.
Historias que reflejan los tropiezos administrativos y de planeación que Cruz Azul ha enfrentado en su intento por reforzarse, y que siguen siendo una asignatura pendiente para la directiva celeste, que últimamente ha mostrado la incapacidad de liberar plazas de extranjero a tiempo además de malas gestiones en la búsqueda de refuerzos.
