Hay un refrán que dice "perro no come perro" y siempre se debe asumir esa posición de respeto, pero en esta ocasión resultaría complicado dejar pasar de largo una pregunta fuera de lugar que le hicieron al técnico de Pachuca, Benjamín Mora, tras vencer al América.
El duelo entre Águilas y Tuzos también sirvió para rendir un homenaje al exportero Francisco Guillermo Ochoa, parte de la historia y uno de los últimos símbolos americanistas, quien está en su etapa de despedida del futbol, luego de haber colgado los guantes tras su participación en su sexta Copa del Mundo, en el verano pasado.
¿Por qué se hizo polémica?
Los hidalguenses salieron al antiguo Estadio Azteca a recuperar el terreno perdido, mientras que su estratega buscaba sacudirse la presión que venía cargando, derivada de los irregulares y tristes resultados. Realmente resulta ocioso y hasta poco inteligente pensar que llegaron con la intención de arruinar la ceremonia para Paco Memo. Pero en esta ocasión resultaría complicado dejar pasar de largo una pregunta fuera de lugar que le hicieron al técnico de Pachuca, Benjamín Mora, tras vencer al América.

El duelo entre Águilas y Tuzos también sirvió para rendir un homenaje al exportero Francisco Guillermo Ochoa, parte de la historia y uno de los últimos símbolos americanistas, quien está en su etapa de despedida del futbol, luego de haber colgado los guantes tras su participación en su sexta Copa del Mundo, en el verano pasado.
Los hidalguenses salieron al antiguo Estadio Azteca a recuperar el terreno perdido, mientras que su estratega buscaba sacudirse la presión que venía cargando, derivada de los irregulares y tristes resultados. Realmente resulta ocioso y hasta poco inteligente pensar que llegaron con la intención de arruinar la ceremonia para Paco Memo.
Es difícil tratar de abordar este tema y darle más espacio a algo que en apariencia resulta insignificante, pero que en el fondo refleja dónde están paradas las nuevas generaciones de reporteros deportivos. Porque, más allá de pensar que se echó a perder un festejo, ¿por qué no reflexionar en otros aspectos?
Desde afuera queda la impresión de que se pretendió sacar una respuesta amarillista, alarmante, que les diera más seguidores, pero se toparon con pared, porque si algo demostró Benjamín Mora fue respeto y admiración, primero por la persona y después por el profesional y deportista ejemplar que fue y ha sido Memo Ochoa.

"Para nada, al contrario, muchísimos respetos para quizá el mejor arquero en la historia de nuestro país y nuestro representante en el extranjero durante mucho tiempo. Yo también lo homenajeo con mucho cariño y realmente no tiene ninguna relevancia", apuntó de manera inteligente y sensata Benjamín Mora.
Más allá de la rivalidad que se vive cada vez que se enfrentan América y Pachuca, nada puede opacar una ceremonia de homenaje para un portero y deportista de la talla de Francisco Guillermo Ochoa. Para unos es el mejor, para otros no lo es, pero si algo se le debe reconocer es que tuvo el valor para buscar trascender fuera de su zona de confort.
Volvemos al planteamiento inicial, que puede sonar contradictorio: "perro no come perro", pero en esta ocasión dejaremos de lado la caballerosidad y los buenos modales para establecer que ni Pachuca necesita colgarse de un homenaje para hacer su trabajo, ni Paco Memo Ochoa está por debajo de una victoria o derrota americanista.




